Andando en verdad y amor
Transcripción
Introducción: 2 y 3 Juan
Bueno, pues vamos a meditar hoy, como ya habíamos anunciado en todos los grupos... Buscamos unificar lo que vamos a estar estudiando, y vamos a ver hoy 2 Juan, y el próximo domingo vamos a estar meditando sobre 3 Juan, que realmente son cartas paralelas; tienen mucho en común, y vamos a estar viendo cuáles son esas cosas que tienen en común. También es importante mencionar que están obviamente muy conectadas ambas cartas con 1 Juan. Entonces, idealmente estudias 1 Juan para tener ese contexto, porque son los mismos temas que regresan en estas dos cartas, nada más que de una manera más resumida. Las mujeres ya habían estudiado 1 Juan con mucho detalle, con el método de estudio bíblico que han estado desarrollando y todo; entonces espero que también esto les recuerde mucho de lo que ya estudiaron. Pero vamos a hacer referencia también a algunos de esos pasajes.
La razón también por la que queríamos estudiar 2 y 3 Juan es porque creo que nos muestran la esencia de la iglesia; nos muestran la naturaleza de lo que significa ser iglesia. Y pensamos que serían dos cartas muy buenas para estudiar en preparación para regresar a estar juntos, meditando sobre qué es lo que significa estar juntos y qué es lo que significa ser la iglesia de Cristo en este mundo. Entonces, vamos a ver 2 Juan, en esta introducción que pueden leer ahí en el versículo 1. Es una carta muy, muy cortita. Dice: "El anciano a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad, a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros: Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor".
El anciano y la señora elegida
Entonces, "el anciano": asumimos aquí que es una referencia a Juan. Las iglesias tienen ancianos, una pluralidad de ancianos normalmente, que dirigen la iglesia. Pero él no se refiere a sí mismo como "un anciano"; se refiere a sí mismo como "el anciano". Entonces había una autoridad, o un reconocimiento, que está asumiendo acerca de quién es él. Por eso es que pensamos que es Juan. Y parece ser que él está a cargo de muchas iglesias, que a lo mejor se están reuniendo en casas en una provincia, y entonces él tiene una cierta autoridad por haberlas plantado, a lo mejor, por haberlas comenzado, por estarlas supervisando, por estar, pues, viendo que todo va de acuerdo al evangelio, de acuerdo al reino de Dios como fue establecido por Jesucristo. Entonces, él tiene una gran responsabilidad para con estas iglesias, y por eso es que está preocupado.
Y es probable —muchos creen— que esta referencia a la señora elegida es una manera de referirse a la iglesia. No es una mujer necesariamente en particular a la que se le está escribiendo, y es por eso que no se menciona un nombre específico aquí. Como vamos a ver, 3 Juan está dirigida a Gayo, y ahí usa el nombre específico, porque está hablándole a una persona en específico. Pero aquí, este término general, "señora elegida", parece ser que es una manera de referirse a la iglesia de una manera simbólica, de hablar de un grupo de personas: la iglesia; y "sus hijos", es decir, los congregantes.
Van a encontrar muchas referencias a la idea de la iglesia como una mujer o como una esposa. En Efesios 5, por ejemplo, Pablo habla sobre eso. En 1 Pedro 5:13 también se hace referencia a la iglesia como una mujer. En Apocalipsis 19 es la esposa, también. Entonces, hay muchas referencias a lo largo de todo el Nuevo Testamento en donde la iglesia es referida como una mujer. Y también, claro, "la señora elegida" hace también referencia a la idea de la elección de los santos, del grupo de personas que han sido escogidos por Dios. Romanos 8:33, 1 Pedro 1:1: siempre se refiere a los elegidos por Dios, a los escogidos por Dios; es la iglesia.
Entonces, parece ser que ésta es una manera de hablar en términos generales acerca de la iglesia. Y al final de la carta se ve; en el último versículo hace referencia a "los hijos de tu hermana, la elegida, te saludan". Entonces hay ahí este paralelo con las iglesias como mujeres que son hermanas, parte de una sola familia, la iglesia universal. Y entendemos este concepto un poco, porque inclusive nosotros usamos ese lenguaje: a iglesias con las que tenemos buena relación, normalmente hablamos de esas iglesias como iglesias hermanas. Hay un simbolismo ahí de familia, de unidad, que creo que es lo que está tratando de expresar Juan. Nada más para que entiendan y vean un poquito a quién le está escribiendo.
Verdad y amor: su fuente en Dios
Y lo que quiero que noten es que esta carta va a tener dos temas centrales. ¿Cuáles son? ¿Cuáles son las palabras que más notan que se repiten en estos primeros tres versículos? Hay dos; hay algo que les tiene que brincar luego, luego. Una de estas palabras se repite cuatro veces: verdad. Él los ama en la verdad, ellos han conocido la verdad, a causa de la verdad, y también viendo a Dios como la fuente de la verdad. Y también "amor": ésa es la otra palabra que van a encontrar desde el versículo 1 y en el versículo 3. Pero ahorita vamos a ver que en los siguientes versículos va a desarrollar más esta idea de amor.
Entonces, lo primero que tendríamos que ver es que la razón de esta carta es afirmar amor y verdad como fundamentos de la iglesia. Es la naturaleza de la iglesia: que nosotros andamos en amor y en verdad. Y como van a ver en un momento, en los siguientes versículos, ése es el tema en 2 Juan: andar en amor y en verdad. Y la idea que va a tratar de desarrollar Juan en muy poco tiempo, porque es muy cortita la carta, es que la verdad del evangelio se manifiesta en amor, y es la única manera de combatir la oposición y la herejía en la iglesia. Entonces, ése es el tema, creo, que va a estar desarrollando Juan.
Pero antes de ver eso, quiero que nada más observen que, aunque es la naturaleza de la iglesia, y aunque es la parte fundamental de la iglesia, la verdad y el amor vienen, todo esto, de parte de quién. Entonces, aquí nos muestra cuál es la fuente del amor y de la verdad, cuando señala claramente... Dice el versículo 3: "Sea con vosotros gracia, misericordia y paz". ¿De dónde viene? "De Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre". Y aquí ya muestra de dónde viene esta idea: en verdad y amor. Entonces, Dios es verdad y Dios es amor. Y claro, "Dios es amor" es algo que ya habrían leído en 1 Juan, ¿no? Dios es amor. Por eso es que el amor tiene que ser una de las manifestaciones principales de la vida cristiana y de la iglesia.
Pero también es la verdad. Entonces leemos en Juan, en el Evangelio de Juan, capítulo 8: "Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres". ¿En dónde encontramos la verdad? En Jesucristo. Entonces, todas estas ideas están conectadas. Y también quiero que vean que, en la naturaleza de la iglesia, esta idea de la verdad también está siendo manifestada como algo permanente. Vean bien el énfasis que hace: no sólo yo los amo en la verdad, sino todos los que han conocido la verdad, "a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros". Es la verdad; no es algo pasajero, no es algo temporal, no es algo frágil. Es algo sólido sobre lo cual podemos pararnos. Y si estamos en la verdad, permaneceremos en la verdad; estamos realmente en la verdad. Entonces, ésa es la fuente, el origen de la verdad y del amor, versículos 1 al 3.
La naturaleza de la iglesia
Y la naturaleza de la iglesia está siendo descrita en los versículos 4 al 6: "Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre".
"Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros. Y este es el amor, que andemos según Sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio". Ésta es la naturaleza de la iglesia; así es como se debería de ver: es amor. Y claro, Jesús dijo eso en Juan 13:35: "En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos: que se amen unos a otros". Ése es el mandamiento: ámense unos a otros. Ésa es la manifestación externa de que tenemos la verdad. Si nos podemos amar, es porque tenemos la verdad, estamos parados sobre la verdad. Así es como se va a ver, y por eso es que es tan importante.
¿Puede el amor ser un mandamiento?
Y quiero que contrasten esto, que piensen, porque a veces pensamos que el amor es algo subjetivo, es algo hasta involuntario, o sea, que no puedes tú controlarlo, nada más... Y alguien podría objetar a lo que está diciendo Juan, y decir: ¿cómo puede ser que sea un mandamiento el amor? ¿Cómo puede ser que le tengas que decir a alguien "ama, tienes que amar"? ¿No es algo que se debe dar espontáneamente? ¿No es algo que, a lo mejor, no puedo controlar? ¿Qué creen ustedes? ¿Es válido convertir el amor en un mandamiento, "tienes que amar"? Como cuando les digo a mis hijos: "A ver, pídele perdón a tu hermano". "Perdón". Y lo dicen así, como a fuerzas; no lo dicen de corazón. Entonces, ya tienen que decir: "Perdón, perdón". O sea, ¿funciona así, pues, o no?
Sí, porque si es un mandamiento, no se da espontáneamente; tienes que esforzarte en hacerlo. No es algo que nada más... A veces cuesta trabajo amar; ésa es la verdad. Por eso se nos tiene que ordenar amar. Porque si no se nos ordena amar, entonces probablemente es fácil que, muy sutilmente, muchas veces dejemos de amarnos unos a otros, porque somos egoístas por naturaleza. Somos... pensamos nada más en nosotros y en nuestras necesidades, y en lo que otros hacen por nosotros, nada más. Y es difícil tener una actitud de humildad, y de realmente considerar a los demás como superiores a nosotros mismos, y ponerlos antes que nosotros, poner sus necesidades antes que las nuestras. Es algo que no es tan natural.
Pero ¿saben por qué es que Juan puede convertir el amor en un mandamiento? Porque está basado en algo objetivo, no subjetivo. Está basado en la verdad del evangelio; en eso está basado el amor. Entonces, podemos ver el evangelio, ver que es una realidad tangible, un hecho histórico: Jesucristo vino, se encarnó, dio Su vida por nosotros, murió en la cruz, se convirtió en el sacrificio vivo por nosotros. Podemos ver eso como una realidad, una verdad objetiva, histórica. Y entonces ahora nuestro amor realmente tiene una base. Sí podemos amar, porque podemos ver a Jesús, podemos ver la verdad del evangelio y fundamentar nuestro amor en eso. Entonces sí se nos puede ordenar amar, porque se nos puede ordenar amar basado en lo que tú ves que Jesucristo hizo, y eso se convierte en la base.
Por eso es que Juan está enfatizando la idea de la verdad: "Me regocijo al ver que tus hijos andan en la verdad". A lo que se refiere es a que el amor es evidente en sus vidas; el evangelio como el fundamento de sus vidas es evidente, porque se aman unos a otros.
Un peligro para la iglesia
Bueno, hemos estado viviendo esta pandemia desde el año pasado. Me acuerdo cuando se empezó a hablar de coronavirus y de Covid; era algo un poco misterioso. Hasta la fecha sigue siendo algo misterioso, pero cada vez es algo... un poco más acerca de esta enfermedad. El tema era: esto es un problema, este virus es un problema. Es un virus que es diferente; no entendemos exactamente cómo funciona, pero puede matar a la gente. Entonces empezó a haber toda una investigación científica, y opiniones médicas, acerca de cómo combatir este virus, cómo protegernos contra el peligro inminente que existía de un virus tan contagioso.
Y entonces, pues, por eso está el tema de las máscaras, por eso está el tema de los semáforos en rojo, y por eso están todas las restricciones, y todas las medidas sanitarias, y el gel antibacterial: porque estamos buscando cómo combatir un peligro que existe delante de nosotros. ¿Qué tendríamos que hacer para que no nos afecte? Bueno, eso es lo mismo que está haciendo Juan en esta carta. Juan está escribiendo esta carta porque sabe que hay un peligro para la iglesia. ¿El peligro es qué? Dice el versículo 7 —aquí está, aquí es donde empieza a describir cuál es su preocupación, por qué es importante que andemos en la verdad y en el amor—: "Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo".
El espíritu del anticristo
Y sólo para recordarles: Juan es el único que menciona al anticristo, la palabra "anticristo", en la Biblia. Y ya en 1 Juan había dicho un poquito más acerca de esta idea. 1 Juan 4, nada más vean un poquito más acerca de lo que le preocupa a Juan. 1 Juan 4 dice: "Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo". Entonces, él habla acerca del espíritu del anticristo. ¿Qué es el espíritu del anticristo?
Y esto, de acuerdo a lo que explica en el siguiente capítulo, en 1 Juan 5, es algo que ya sabemos: son los últimos días. ¿Cómo sabemos que son los últimos días? Bueno, porque hay oposición ante lo que sabemos que es cierto acerca de Cristo, que es que Él vino en la carne: Él se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y algunos gnósticos, especialmente, veían esto como algo malo, y decían: "Oh, bueno, es que nada más la parte espiritual es buena; la parte física es mala". Por lo tanto, no podían aceptar que Dios se hiciera hombre, porque ¿cómo vas a combinar esta idea de un Dios justo y perfecto con la parte material, que está corrompida y es mala? Lo bueno es separarse del cuerpo.
Pero Jesús, en Su resurrección física y en Su resurrección material como hombre, mostró: no, lo físico puede ser redimido por Dios; lo material puede ser algo bueno. Y, de hecho, nuestra esperanza para el futuro son los cielos nuevos y tierra nueva, que es una creación restaurada y perfecta, en la cual lo físico y lo material ya no está corrompido. Lo físico y material no es inherentemente malo; solamente la corrupción del pecado en lo físico y en lo material.
Así que, ¿qué es lo que Juan quiere que entienda la iglesia? Bueno: muchos han salido por el mundo. O sea, andan haciendo su propio evangelismo, predicando esto. No sé si es esta categoría de gente de la que habló en 1 Juan: "Salieron de nosotros, porque no eran de nosotros; si hubieran sido de nosotros, hubieran quedado con nosotros". Pero como... salieron. Es esta categoría de gente que empieza a creer ciertas herejías acerca de Dios, acerca de Cristo, y empiezan a promover esas herejías. Ése es el peligro para la iglesia.
Lo que ustedes creen acerca de Cristo Jesús es fundamental; no es negociable. No pueden decir: "Bueno, lo importante es que usen el nombre de Jesús; lo importante es que digan que aman a Jesús". No; lo importante es que entiendan quién era Jesús, y que tengan una relación con Él a través de lo que Él mismo ha revelado sobre sí mismo. Ése es el fundamento de la iglesia. Y para Juan esto es un peligro enorme que tiene que ser tratado. Por eso está escribiendo esta carta, porque dice: hay un virus allá afuera. Y es sumamente letal, y me preocupa.
Primer mandamiento: mirad por vosotros mismos
Así que, ¿cuál es la solución? Versículo 8, aquí está la solución, número uno: "Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo". Entonces, número uno, el primer mandamiento de la carta realmente directo, es: miren por la verdad que hay en la iglesia internamente. O sea, analicen qué es lo que ustedes creen acerca de Cristo; chequen que no se estén desviando ya. Y es interesante, porque hay una traducción alterna, de otros manuscritos de 2 Juan, en donde la palabra de hecho es: "Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de nuestro trabajo". Entonces, parece ser que Juan se está incluyendo en el trabajo que ha formado la iglesia. Y es lo que le preocupa: pues hemos trabajado en este fundamento de entender correctamente quién es Cristo; tengan mucho cuidado. Yo participé en eso; yo participé en enseñarles y dar testimonio de quién era Jesús realmente. Así que, como iglesia, mírense hacia ustedes mismos.
Y el versículo 9 dice: "Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo". Lo que es interesante saber es que esta palabra en el versículo 9, "cualquiera que se extravía", esa palabra de hecho es la palabra en griego proágo, que es la palabra "progreso". Entonces, lo que es interesante es: "cualquiera que progresa y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios". ¿Por qué usaría esta palabra, "progresar"? Bueno, en nuestra sociedad se usa mucho esta palabra, "progreso". Pero en la sociedad la palabra "progreso" normalmente, de hecho, se refiere a lo contrario de lo que pensaríamos como progreso bíblico. Ahora, progreso es en la dirección contraria a la Biblia. Y ésa es la idea de Juan aquí; es por eso que van a encontrar en sus Biblias "cualquiera que se extravía", o sea, que se va en la dirección contraria a la dirección que debería. El progreso, en la mente del mundo, normalmente es en contra del evangelio de Cristo.
El amor según el mundo
Y quiero que piensen aquí por qué es que esto es tan interesante. Cuando vemos nuestra sociedad, ¿no es verdad que la sociedad define amor de una manera diferente a cómo está definido aquí? En nuestra sociedad, el amor existe a pesar de la verdad, no con la verdad como su fundamento. En nuestra sociedad, amor se ha hecho sinónimo de tolerancia. O sea, amar a la gente es aceptarla como es. Y entonces ya el amor no está fundamentado en la verdad; el amor es ignorando la verdad, porque cada quien hace su propia verdad. Cada quien dice: "Pues es que yo creo que, aunque soy hombre biológico, me siento mujer; ésa es mi verdad, y si tú me amas, vas a aceptar esa verdad".
O en el tema de religiones, la gente dice: "No hables de política ni de religión". Porque para la gente, hablar de religión... tú no le puedes decir a alguien: "Creo que estás mal en lo que crees", porque para ellos eso no es amor. Lo que deberíamos de decir es: "Cada quien con su religión; mientras te haga sentir bien, mientras te ayude a ser una mejor persona, bien por ti". Ésa es la idea de lo que se promueve en nuestra sociedad como verdad y amor. ¿Ésa es la definición de verdad y de amor que tiene Juan? Nos dice: tengan cuidado, porque si ustedes aman a aquellos... amar en un sentido de unidad, de estar juntos; si ustedes aman a aquellos que están promoviendo cosas que no son ciertas, entonces eso es peligroso para la iglesia. Eso no es verdadero amor. El verdadero amor está fundamentado en la verdad.
Segundo mandamiento: no lo recibáis en casa
Entonces, cuando alguien viene con una mentira, como "Jesucristo no vino en la carne", ¿qué deben de hacer? Aquí está el segundo mandamiento, versículo 10: "Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido! Porque el que le dice: ¡Bienvenido!, participa en sus malas obras". ¿Es severo el mandamiento de Juan? ¿Les parece demasiado duro? Bueno, situaciones de más peligro requieren medidas más drásticas. Por eso cerraron negocios en todo el país y en todo el mundo, y por eso la economía se detuvo, y por eso hemos estado viviendo lo que hemos estado viviendo: porque situaciones de peligro requieren una respuesta más drástica en respuesta a ese peligro. Para Juan, el peligro de la mentira doctrinal acerca de Cristo es tan grave que requiere medidas drásticas en cuanto a cómo nos relacionamos con esa gente.
Ahora, ¿quiere decir eso que si llega un testigo de Jehová a tocar a tu casa no debes de abrirle? O a lo mejor tu vecino es testigo, y tienes la oportunidad de invitarlo a cenar: ¿debes de invitarlo a cenar? ¿Qué es lo que está diciendo Juan? Bueno, tenemos que aclarar a qué se refiere Juan. Este mandamiento de Juan no está contradiciendo otras partes de la Biblia; y otras partes de la Biblia específicamente, inclusive, dicen: ama a tus enemigos, Mateo 5; ama a los que te maldicen. Debemos de predicar la verdad en contra de doctrinas falsas. ¿Y cómo lo vamos a hacer? Pues teniendo una relación con gente que predica doctrinas falsas. Sí debemos de tener una relación, en el sentido de hablar con ellos, en el sentido de buscar cómo fomentar esas conversaciones.
Pero a lo que se está refiriendo aquí Juan es a la idea y el concepto de hospitalidad, que en el primer siglo tenía un sentido mucho más profundo, a lo mejor, del que tiene hoy. Y tiene que ver con esta idea de recibirlo de tal manera que parece que estamos de acuerdo con lo que ellos dicen. Y recuerden: estas iglesias se reunían en casas también. Entonces, hay una idea, cuando dice "no lo recibáis en casa", que probablemente está mostrando la idea de que también está siendo bienvenido dentro de la iglesia.
Esto sería aquí más el equivalente de cuando, por ejemplo, organizamos nuestra conferencia de misiones y tenemos un predicador invitado: esta idea de que lo invitamos, se queda con nosotros, lo hospedamos, le pagamos inclusive hasta sus pasajes, y le damos una ofrenda, le pedimos que comparta. Parece que es más este tipo de idea la que a Juan le preocupa: no dejen que entre a la iglesia, no dejen que hable en la universidad, no le muestren el tipo de hospitalidad que lo haría sentir, o causaría confusión en la iglesia, como que es parte de lo mismo. Nosotros invitamos gente de otras iglesias para compartir con nosotros porque creemos que es lo mismo que ellos predican. Pero tenemos cuidado con quiénes son. Y de vez en cuando nos han salido algunos que un poquito decimos: "Bueno, sí, sí son nuestros hermanos en Cristo, y qué bueno por la comunión", pero al mismo tiempo sí tenemos que tener cuidado, porque puede causar confusión nada más quién pasa al frente, quién explica la Palabra de Dios.
Sí, y eso es algo que Juan está muy preocupado en proteger para la iglesia, y por eso es que es tan drástico aquí: "Si alguno viene a vosotros, y no trae la doctrina de Cristo...". No causen la impresión de que ustedes lo reciben como si fuera uno de ustedes, como el mundo diría: "Bueno, todo es lo mismo, ¿no? El chiste es que creas en Dios; el chiste es que tu fe en Dios sea genuina. Entonces, musulmanes, e hindúes, y budistas, y católicos, y mormones, y testigos de Jehová, todos podemos convivir juntos, porque todos los caminos llevan a Roma; todas las diferentes religiones llevan a Dios". No; eso es falso.
Y por eso es que me molestaba a mí mucho la experiencia que tuve con los Alcohólicos Anónimos, de ir y compartir con ellos el evangelio. Me terminó frustrando, más que haciéndome sentir como que era algo bueno, porque así como me invitaban a mí a compartir, también invitaban a testigos de Jehová y mormones, y hasta a gente que andaba metida en cosas raras, y a todos les decían que sí, porque para ellos todo es lo mismo. Es nada más esta creencia en un ser superior, y eso es lo que nos ayuda a salir de nuestra adicción, esta parte espiritual.
Entonces se convierte en algo completamente ambiguo y completamente subjetivo acerca de la fe cristiana. No hay nada más frustrante que compartir el evangelio con alguien que nada más te dice que sí, así como le dice que sí a cualquier otro; como decimos, te dan el avión. Es lo peor; es la experiencia más frustrante que puedes tener como cristiano compartiendo el evangelio. Yo prefiero que me digan: "No, no estoy de acuerdo contigo", y que tengamos una conversación sobre las diferencias, a que hagan de cuenta como que aceptan todo lo que dice la Biblia, y no es cierto.
Juan está preocupado por eso. No quiere que la iglesia dé esa impresión. Que sean firmes en cuanto a la doctrina, que sean firmes en cuanto a lo que creen acerca de Jesucristo, y no se muevan de ahí. No permitan la entrada a nadie que traiga algo diferente. Entonces, tenemos la manera en que combatimos la enfermedad: estos dos imperativos. Cuídense internamente de lo que ustedes creen, analicen constantemente lo que ustedes creen; y protéjanse del exterior, de la amenaza a la verdad que viene del exterior, que son estos falsos maestros.
Cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido
Y el versículo 12 explica esta unidad del amor que existe entre Juan y los que reciben esta carta: "Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido". Yo nunca había entendido este versículo como lo entiendo ahora. ¿Por qué creen? Bueno, las cartas eran el medio de comunicación que existía en esa época, y hasta hace poco tampoco era tan raro escribir cartas para nosotros; pero ahora ya no, ya no es tan común. Pero el equivalente de estas cartas para nosotros son los mensajes de texto, WhatsApp, videoconferencias, hablarnos así como estamos hablando. No es lo mismo que estar juntos. No es lo mismo que estar juntos, y Juan lo sabe. Juan sabe lo limitado que es nada más escribirle a alguien una carta.
Entonces, yo no sé si ustedes experimentaron una relación de larga distancia alguna vez. Pero Cristina y yo ya estábamos comprometidos para casarnos cuando yo me fui a vivir a otro estado, y estuvimos separados como dos o tres meses. Y pues nos escribíamos, nos hablábamos por teléfono durante todos esos meses. Pero imagínense que yo le hubiera dicho a mi esposa: "Ah, pues ¿por qué no nos seguimos así? ¿Para qué vivimos juntos, y para qué nos casamos y vivimos juntos, si podemos seguir platicando por correo electrónico, y podemos seguirnos llamando por teléfono? ¿Por qué no te conformas con eso?". Pues porque no es lo mismo, y porque sabes que la relación física y personal es algo que Dios puso.
Nosotros nos necesitamos ver físicamente; necesitamos poder abrazarnos unos a otros. La iglesia ahorita está ahí —eso es parte de lo que escribimos en lo que se publicó en la iglesia—: la iglesia está en este estado que no es la norma, sino la excepción. No nos estamos pudiendo ver ahorita. Así como un novio que vive en otro país está escribiendo y dice: "Híjole, ya quisiera poder estar contigo". Eso es lo que está pasando ahorita con la iglesia: no nos hemos podido ver, pero sabemos que necesitamos vernos. Y, primero Dios, en dos semanas ya nos vamos a ver.
¿Y qué dice Juan aquí? "Para que nuestro gozo sea cumplido". Nuestro gozo no está completo hasta que no nos podamos ver. ¿Por qué? Porque el amor se manifiesta de una manera más completa cuando estás en persona con alguien; ésa es la verdad. Es muy difícil poder amar a alguien completamente si no... Sí se puede, pero no es fácil amar a una persona completamente cuando no la ves. Sí la puedes amar, pero ese gozo y ese amor no van a estar completos hasta que no estemos juntos. Y la iglesia de Cristo tiene este reto delante de ella ahorita: nuestro verdadero gozo todavía no está siendo experimentado. Pablo expresa algo parecido en 1 Corintios 13:12.
Más que un club social
Y ésa es la razón por la cual Juan escribió 2 Juan: porque extraña a sus hermanos, porque está preocupado por sus hermanos, porque el amor lo motiva a escribirles. Él sabe que la iglesia es más que un club social solamente. Él sabe que la iglesia no es nada más algo que tiene que encajar en un molde social que existe, como es nuestra sociedad; así, pues, la iglesia tiene que funcionar de la misma manera, y los valores que la sociedad tenga, ésos son los mismos valores que la iglesia debe de creer y promover. Juan dice: no, la iglesia es diferente, porque el amor de la iglesia está basado en una verdad diferente a las verdades que se enseñan allá afuera. La iglesia está basada en una verdad, que es el evangelio.
Y entonces, déjenme mostrarles cuál es la cadenita que está aquí. Si no tenemos amor, para Juan, no tenemos la verdad; y si no tenemos la verdad, no tenemos a Dios; y si no tenemos a Dios, nuestro gozo no está completo. Y todo eso está diseñado para experimentarlo en comunidad, como un cuerpo. Vean lo que dice el versículo 4, conectándolo con lo que dice en el versículo 12: "Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad". ¿Qué es lo que provoca en Juan ver que sus hermanos andan en la verdad? Gozo, ¿no? Ver cómo vivimos en comunidad, en amor, debe de ser la mayor fuente de gozo para nosotros.
Y el versículo 12, entonces: cuando los vea, yo quiero seguir viendo eso. ¿Para qué? Para que mi gozo sea cumplido. ¿Qué es lo que causa gozo en nosotros? ¿Cuál es el mayor anhelo de nuestro corazón? Debe de ser experimentar el amor juntos como iglesia, el amor que está fundamentado en la verdad de Cristo Jesús. Eso debe ser la mayor fuente de gozo para nosotros. Y eso es lo que estamos orando que sea real cuando regresemos el 28 de febrero: que haya un gozo dentro de nosotros que se ha cumplido, que es mayor que cualquier otro gozo que pueda existir en este mundo, porque es eterno, porque es permanente, porque se trata de la gloria misma de Dios. Y el próximo domingo vamos a ver 3 Juan, que nos va a revelar un poco más acerca de cómo se ve esta idea de verdad y de amor en la iglesia.
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