Cómo confiar en Dios en tiempos difíciles
Transcripción
Saludo
… (La grabación comienza con el mensaje ya iniciado.) …en la Ciudad de México esta semana. Yo necesito mucha traducción, y es una... Me llamo Aaron; soy un pastor de la Iglesia de Fe. Tengo cuatro hijos, y mi esposa se llama Tirsa, y es un privilegio para mí predicar ahora. Mil gracias también a la familia. Ha sido muy emocionante para mí, porque muchas personas durante la semana hicieron mucho por mí y por el equipo del grupo de la iglesia. Gracias por su amor, gracias por su merced y paciencia, gracias por su hospitalidad también; a Christin especialmente, y al pastor Nathan. Como Jesús dice: lo que hacen con los menos de mis hombres, lo hacen por mí. Y a la familia... muchas gracias.
Tiempos difíciles
Bueno, todos hemos pasado por tiempos difíciles, y Dios quiere darnos instrucciones especiales sobre cómo hacer esto. Recuerdo a una esposa cuyo matrimonio simplemente se volvió cada vez más difícil. "Es tan difícil; no me imagino cómo se pondría más fácil", decía ella. "Simplemente quiero rendirme". Y esto es al estar buscando agradar al Señor: al querer servir al Señor, nada más enojaba más a su esposo.
Y aquellos que a lo mejor ustedes..., como un pastor que decía: "Antes yo leía mi Biblia y oraba, pero ahora ya no tengo ningún deseo. Es como que estoy seco espiritualmente, y después de lo que ha pasado en mi iglesia, ¿cuál es el punto?". Después de haber estado casada con él por 40 años, dijo: "Es como si parte de mí hubiera muerto. No sé por qué me siento tan abrumada aun con las cosas más pequeñas. Aun nada más contactar a esta persona por temas financieros parece una montaña de problemas, así que no hago nada, y solo quiero quedarme en la cama y dormir".
¿Qué les dirían a estos hermanos y hermanas en tiempos difíciles? ¿Se han encontrado alguna vez pensando o diciendo algo similar? Hoy quiere Dios enseñarnos un canto —ah, un salmo; sí, un salmo— que podemos cantar a nuestras almas; un salmo que está diseñado para ayudarnos a confiar en Dios en tiempos difíciles. Así que abran sus Biblias en el Salmo 42 y 43.
Y hay veces en nuestras vidas en que Dios quiere usar esos salmos para darnos esperanza. ¿Pueden pensar en algún momento en el que ustedes estaban tristes y de repente escucharon algún canto de alabanza, y ese canto de pronto los empezó a ayudar a pensar más allá de sus circunstancias? Y a lo mejor hasta estaban casi llorando al estar cantando la canción. Fue una canción que simplemente capturó cómo ustedes se sentían en ese momento y les dio esperanza.
Un canto de los hijos de Coré
Así que hoy Dios quiere enseñarnos un canto de adoración de los líderes de alabanza en el templo. Los hijos de Coré eran los que estaban en este momento como encargados. Los hijos de Coré servían como los que guardaban el tabernáculo, y también pelearon junto a David en batalla, y servían en la orquesta y en el coro del tabernáculo.
Así que quiero dar algunas razones, antes de empezar a meditar en esto, de por qué vamos a estudiar estos dos salmos juntos. Una razón es porque estos dos salmos tienen un coro en común. Un coro es la parte de una canción que se repite más, normalmente, como cantamos hoy en la mañana: los versos van cambiando, pero los coros normalmente se siguen repitiendo. Juntos estos salmos... Quiero que escuchen cuál es el coro, cuál es la parte que se repite una y otra vez.
El Salmo 43 no tiene un título, lo cual haría que este fuera uno de dos, de todos los salmos, que no tienen un título. Y si ven el título en el Salmo 42, tiene este título de "Al director del coro"; pero si ven el Salmo 43, van a ver que no hay un título así. Así que, en este segundo libro de los Salmos, este es uno de dos que no tienen título. Y hay cosas que se repiten en ambos. Vamos a ver cómo podemos verlos juntos.
Lectura de los Salmos 42 y 43
Así que yo voy a leer... Lo que tengo aquí es que, si lo abro aquí, va a cambiar ahí también. Salmo 42 y Salmo 43: "Para el director del coro. Masquil de los hijos de Coré. Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por Ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios? Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche, mientras me dicen todo el día: '¿Dónde está tu Dios?'. Me acuerdo de estas cosas y derramo mi alma dentro de mí: cómo iba yo con la multitud y la guiaba hasta la casa de Dios, con voz de alegría y de acción de gracias, con la muchedumbre en fiesta.
¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez por la salvación de su presencia. Dios mío, mi alma está en mí deprimida; por eso me acuerdo de Ti desde la tierra del Jordán, y desde las cumbres del Hermón, desde el monte Mizar. Un abismo llama a otro abismo a la voz de tus cascadas; todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí. De día mandará el Señor su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo; elevaré una oración al Dios de mi vida.
A Dios, mi roca, diré: '¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?'. Como quien quebranta mis huesos, mis adversarios me afrentan, mientras me dicen todo el día: '¿Dónde está tu Dios?'. ¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!".
Salmo 43: "Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa contra una nación impía; líbrame del hombre engañoso e injusto. Ya que Tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has rechazado? ¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo? Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen, que me lleven a tu santo monte y a tus moradas. Entonces llegaré al altar de Dios, a Dios, mi supremo gozo; y al son de la lira te alabaré, oh Dios, Dios mío. ¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!".
¿Escucharon el coro? Fue repetido tres veces: versículo 5 del Salmo 42, versículo 11 del Salmo 42, y el versículo... en el 43. El salmo es sobre cómo esperamos en Dios en tiempos difíciles. Cuando tu corazón está afligido, Dios está diciendo: "Esto es lo que debes cantarle a tu corazón".
Ora a Dios honestamente acerca de tus dolores
Así que el primer paso es pensar en tu propio corazón en tiempos difíciles, y también en cómo ayudar a otros: estás orando a Dios honestamente acerca de tus dolores. A veces nos cuesta trabajo encontrar palabras que describan nuestro dolor, así que podemos ir a salmos como este para aprender cuáles son las palabras que Dios quiere que usemos para describir cómo nos sentimos. Los salmos son el himnario de la Biblia; es lo que la gente cantaba en la adoración. Así que estas letras están ahí disponibles para que tú las puedas usar.
Muchas personas quieren escuchar música simplemente para poder sobrevivir el día, y muchas veces están buscando también diferentes estilos de música que capten cómo se están sintiendo en ese momento. Y Dios también quiere que busquemos en estos salmos diferentes maneras de sentir. Así que hay algo en cada uno de estos salmos que puede capturar tus sentimientos, y entonces tú debes poder encontrar estos salmos en tu vida diaria. Es hacer como... Noten cómo dice que podemos ser honestos, especialmente con Dios. ¿Te has sentido alguna vez espiritualmente seco, como estas personas? ¿Estás hambriento de que Dios se muestre, de que Él muestre que le importas en maneras específicas? ¿Quieres un refrigerio espiritual? No estás solo. Se sienten como que se están secando, como un ciervo, como un ciervo que está en esta agonía de sed. Y estos ciervos, cuando empiezan a tener esta sed, entonces empiezan a jadear; "suspirar", en el texto. Es esta pasión intensa por el agua.
Pero él dice: lo que mi alma desea más no es el agua; es a Ti, Dios. Como vemos en los versículos 1 y 2 de estos versículos: "Mi alma tiene sed de Ti, oh Dios". ¿Tienes sed? "Anhela mi alma"; te anhela y tiene sed de Ti. Se siente como un animal salvaje en el desierto, como dice Joel 1:20: "Aun las bestias del campo...".
Ya no pueden ir al templo
No conocemos muchos de los detalles sobre este salmo y las circunstancias, pero sí se nos dan algunas pistas de las cosas difíciles que están experimentando. El versículo 2 dice que no pueden ir delante de Dios en el templo; está preguntando cuánto tiempo más tiene que pasar antes de que pueda ir delante de Dios. El versículo 3 habla de cómo los enemigos están retándome, están diciendo: "¿Dónde está tu Dios?". El versículo 1 dice que hay una nación impía, y se menciona la opresión de un enemigo.
El versículo 4 dice que recuerdan un tiempo en el pasado en que dirigían a la gente en adoración, y cómo guiaba a la gente en el monte, al templo, para la adoración. ¿Se imaginan el gran gozo que representaba guiar a la gente para subir al templo a la adoración en los días festivos? La cantidad de gozo... Pero eso fue el pasado. Ahora ya no hay templo; ya no están en Jerusalén. Lo que sea que ha estado sucediendo, de opresión del enemigo, hace que ahora estén en un lugar diferente. Y en el versículo 6 pueden ver cómo es que están recordando esto "desde la tierra del Jordán, y desde las cumbres del Hermón, desde el monte Mizar". Aquí, este mapa les puede dar una idea de dónde están en relación a Jerusalén. Entonces, ellos están muy al norte, aquí, pueden ver; han sido empujados por los enemigos hacia el norte.
Extrañar los buenos tiempos
Entonces, una de las cosas en las que quiero que ustedes se sientan animados es cómo animar a otros que están pasando por tiempos difíciles. Tú puedes llevarles este salmo y decirles: "Tú puedes ser honesto con Dios ahorita de qué es lo que extrañas de los buenos tiempos de tu vida", esos tiempos que, cuando estás viviendo los tiempos difíciles, ves hacia atrás y dices: "Ay, esos eran los buenos días".
Como un hombre, por ejemplo, en nuestra iglesia, que tenía una granja y ya no puede plantar para la cosecha. Varios de su familia, por generaciones, habían sido agricultores, pero ahora él tiene una limitación física; ya no puede cultivar. Y él decía: "Es que es como si todo mi propósito hubiera desaparecido". Para él era una experiencia de adoración el poder cosechar con toda su familia, hacer eso con su comunidad cada año. Y yo le decía: "Tú puedes orar honestamente a Dios y decirle cómo extrañas ese tiempo".
Una hermana en Cristo estaba llorando conmigo sobre la pérdida de una relación, una relación que ella pensaba que iba hacia el matrimonio, porque estaban comprometidos. Eso iba a llevar a una familia, a hijos. Y de repente la persona con la que ella estaba comprometida murió en un accidente. Así que ya no hay boda. Y entonces ella recordaba los buenos días cuando aparecían en sus redes sociales fotos de antes, esas increíbles experiencias que tuvieron juntos.
Y eso es como los hijos de Coré en este salmo: ya no pueden hacer su trabajo, esa cosa específica que Dios les había dado para hacer. Ellos disfrutaban y valoraban el guiar a la gente, pero ya no hay templo, ya no hay festividades, ya no hay fiestas, y parece que en sus circunstancias solo hay dolor y problemas. Así que yo quiero preguntarles a ustedes: ¿cuáles son los días buenos que ustedes extrañan? ¿Y qué te está enseñando Dios sobre dónde debería estar tu esperanza?
Y entonces ayudamos a otros que están pasando por tiempos difíciles cuando les decimos que sean honestos con Dios acerca de esos tiempos difíciles, que sean honestos sobre las cosas que ellos sienten que ahora han perdido. Porque esa pérdida, ese anhelo, debería llevarlos a ver por qué su confianza debería realmente estar en Dios, al final.
Un abismo llama a otro abismo
Y también queremos ayudarles a pensar en Dios y en cómo Él se relaciona con ellos en sus sufrimientos. Los sufrimientos a veces pueden ser abrumadores. A veces se siente como que las pruebas están perfectamente sincronizadas, una atrás de otra. Hay veces en que simplemente te sientes como que te estás ahogando. ¿Alguna vez han pensado: "No puedo imaginarme cómo podrían haber pasado más cosas malas esta semana"?
Había veces, al crecer... La parte de California donde yo crecí era la capital del surf, y a veces pues era conocida por estas olas muy grandes que se podían usar para surfear. Hubo un año en el que tuvieron lo que llamaban El Niño, y entonces el clima más cálido hacía que empezaran estas olas más grandes. Y entonces mi amigo estaba siendo entrenado para hacer salvavidas, y pensamos: "Vamos a tratar de irnos a estas olas sin una tabla de surf" —y llamas esto surfear con el cuerpo—. Y nunca había visto olas tan grandes; realmente era un impacto cuando estas olas te pegaban.
Y era tan grande la ola que, cuando me caía encima, me sumergía hasta abajo. Entonces me tomaba unos 10 o 15 segundos simplemente poder regresar a la superficie. Y al momento de ya salir a la superficie, decía... y otra vez caía la ola; otra vez caía una ola, y me sumergía otra vez unos 10 o 15 segundos de profundidad, y subía a la superficie y volvía a respirar otra vez. Y lo bueno es que mi amigo estaba entrenando para ser salvavidas, y él me da una de sus aletas, que él estaba usando para nadar, porque yo no traía. Así que tengo una aleta que estoy usando para regresar a la playa, y nada más me acosté ahí, sobre la arena, pensando: "Señor, casi me muero".
Bueno, así se siente el salmista en este salmo. Vean este versículo 7 del capítulo 42; dice: "Un abismo llama a otro abismo". Una cantidad de agua normalmente se usa para describir juicio y destrucción, como en los días de Noé. Es el tipo de eventos que Dios usa para juzgar a ciudades enteras. Significa que una ola de destrucción llama a otra ola de destrucción; es como si fuera un ataque coordinado: "Vamos por ellos".
Es como una mujer que vino a mí en consejería y me dijo: "Este año, mi hija y mi nieta...". Y unos tres meses después, su esposo falleció. Un abismo llama a otro abismo. Ella decía: "Es como si todas estas circunstancias simplemente me hubieran aplastado". Es como alguien en nuestra iglesia que también acaba de pasar por un divorcio reciente.
Estas son tus olas
Y cuando tú y yo estamos tan abrumados con pruebas como estas, la tentación es pensar: "Dios no está involucrado en esto. No quiero ni siquiera pensar que Dios está involucrado en esto", que podemos ser honestos con Él y decir: "Señor, estas son tus olas". Es la imagen: "tus cascadas", en el versículo 7. "Tus cascadas, tus ondas, tus olas" significa: "Señor, Tú permitiste esto, en tu amor y sabiduría. Nada sucede aparte de tus mandamientos". Es como Job diciendo: "¿Debemos aceptar de Dios solo el bien, y no la calamidad?".
Ayudamos a otros en sus sufrimientos no al ignorar a Dios en el sufrimiento, sino más bien considerando cómo Dios podría estar involucrado en esta situación para bien; considerando la manera en que Dios está involucrado en la situación a pesar de la dificultad. Estas son pruebas diseñadas específicamente por Dios para ayudarme a tener esperanza en Él. Y entonces puedes ayudarles a orar sobre cómo se sienten exactamente en ese momento. El versículo 9 del Salmo 42: "¿Por qué me has olvidado?". O el Salmo 43, versículo 2: "¿Por qué me has rechazado?". Esas probablemente son preguntas que estarías nervioso de preguntarle a Dios. ¿Dice eso un cristiano? ¿Puede un cristiano sentirse olvidado? Bueno, a lo mejor, pero no rechazado. Y este salmo enseña que a veces tenemos esta experiencia de sentirnos olvidados, o, aún peor, sentirnos rechazados.
Sentirse olvidado o rechazado
Estas son experiencias reales de un genuino hijo de Dios. A veces es la señal de una persona que está confiando en el Señor y peleando por su fe. Están volteando hacia el Señor porque creen que no hay ningún lugar mejor para voltear en medio de esta situación. Está bien sentirse así, pero eso no significa que Dios, de hecho, se ha olvidado; no significa que Él, de hecho, nos ha rechazado. El salmista está hablando de cómo se siente, honestamente.
Entonces, los tiempos difíciles son una oportunidad para que tú veas tu corazón y cuáles son los anhelos. Las pruebas de nuestra vida empiezan a ser más angostas y específicas; el propósito de nuestra vida se enfoca de tal manera que nos ayudan a ver en qué estás confiando realmente. Esas fuertemente acerca de Dios: "A menos que hagas esto... Entonces sabría que te importo; eso me aseguraría que no he sido olvidado. Si Tú haces esto, entonces sé que no me has rechazado, pero que en realidad sí me has aceptado".
Y cuando empiezas a pensar de esta manera, te empiezas a dar cuenta de que tu visión del amor de Dios en realidad es demasiado pequeña; tu visión de los propósitos de Dios para tu vida en realidad es demasiado pequeña. Has convertido tus deseos y tus propósitos del tamaño de tus problemas, y Dios quiere que tú tengas esperanza en Él, en algo más grande. Así que ayúdales a pensar en Dios y a tener una perspectiva correcta de Dios en los tiempos difíciles.
Preguntas honestas a uno mismo
Pero también acerca de ti mismo. "El mundo tendréis aflicción": es una promesa. La verdad es que todos vamos a sufrir; solo es cuestión de tiempo. Así que, cuando experimentamos cosas difíciles, queremos hacernos preguntas honestas que nos examinen a nosotros mismos. En estos coros de los salmos podemos ver cómo él se está preguntando a sí mismo: "¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí?". Son preguntas genuinas, para no engañarte a ti mismo.
Porque a veces nos hablamos a nosotros mismos y empezamos simplemente a entrar en una negación de la situación, esta mentalidad de "estas cosas malas realmente no suceden". ¿Se acuerdan de estos líderes del tiempo de Jeremías, que no querían aceptar que Dios estaba trayendo consecuencias para Israel? Como dice Jeremías 6:1-15: ¿se dan cuenta de cómo ellos han tratado el problema del pueblo diciendo "Paz, paz", pero no hay paz? En otras palabras, ellos estaban buscando paz, especialmente con estas alianzas que habían hecho con otras naciones, y Dios deja en claro que va a castigar a su gente por su idolatría. Así que Jeremías está trayendo un mensaje honesto acerca de la seriedad de la situación. Así que, si no queremos entender la realidad de lo que Dios está trayendo a nuestra vida, de sufrimiento, eso no va a ayudar a que ellos volteen a Dios para que sea la fuente de su esperanza y ayuda.
Noemí: "Llámenme Mara"
Unas veces podemos negar la situación, y otras veces podemos amargarnos. Y esa es la actitud de que este mundo solo es terrible, de que no hay nada bueno que pueda venir de él. Es como Noemí, en la pérdida de su esposo y de sus hijos, en Rut 1:20-21. Ella le dice: "No me llamen Noemí" —no me llamen "la agradable"—; "llámenme Mara" —significa "amargura"—, "porque estoy amargada, porque el Señor me ha afligido. Salí llena". En otras palabras: "Encontré llenura en mi esposo y en mis hijos"; significaba llena y satisfecha. Pero ahora que murió su esposo, que murieron sus hijos, ella concluye que Dios la ha hecho volver vacía. "¿Por qué me llamas Noemí, ya que el Señor ha dado testimonio contra mí, me ha afligido?".
Así que lo amargo de las circunstancias ha hecho que ahora ella esté amargada contra Dios, que concluya que ella está completamente vacía. Y al estar haciendo este comentario, hay una mujer junto a ella que acaba de prometer: "Nunca, nunca te voy a dejar"; esta mujer que ha dejado sus dioses para seguir a este otro Dios, el de Noemí: Rut, que Dios le dio a Noemí para continuar con la línea que va a llevar a la línea de David.
Así que no queremos negar la realidad de que es difícil perder a un esposo, pero no podemos dejar que eso excluya la manera en que Dios está haciendo bueno con nosotros. Así que la verdad es que el sufrimiento y el dolor son porque vivimos en un mundo caído; sí, veremos la manera en que el pecado nos va a afectar en muchas maneras. Pero podemos ayudar a las personas ayudándoles a ver que tienen que acercarse, acercarse a Dios, para conocerlo a Él mejor y conocer mejor sus propósitos, al ser honestos sobre la condición que estamos experimentando en el presente.
Qué privilegio tenemos tú y yo de poder seguir en los pasos de nuestro Salvador. Recuerden cómo nos enseñó Jesús que podíamos orar aun en los tiempos en que Él estaba siendo tentado. ¿Recuerdan el huerto de Getsemaní, cuando Jesús está a punto de ser traicionado y sufrir? Él dice: "Mi alma está muy afligida, hasta el punto de la muerte". Así que puedes orar honestamente al Señor; puedes orar honestamente acerca de ti mismo.
Las palabras que más duelen
Pero también debes ayudarles a pensar correctamente acerca de la gente en sus vidas. El salmista anhela la presencia del Señor. Es como el hombre bienaventurado que, dice Jesús, debe tener hambre y sed de justicia. Y al hacer esto, empieza a encontrar que la satisfacción viene de sus lágrimas, como ustedes pueden ver en el versículo 3 del Salmo 42: "Mis lágrimas han sido mi alimento de día y de noche". Lo que está causando tanto dolor para él es lo que estas personas que lo rodean, estos enemigos, están diciendo.
Los problemas con las personas pueden ser los que más nos duelen. Son el tipo de conversaciones y palabras que no nos dejan ni dormir en la noche, porque la muerte y la vida están en la lengua. Tu cónyuge, que te acaba de decir: "Ya no te amo"; el hijo que les dice a sus padres que odia ser su hijo; o algún compañero de trabajo que tú pensabas que era tu amigo y de repente te empieza a hacer burla porque se entera de que eres cristiano.
Tenemos un dicho en inglés sobre cómo... decimos: "Las piedras y los palos rompen huesos; las palabras nunca me pueden lastimar". Bueno, eso no es lo que dice el salmista en este salmo. Dice en el versículo 10 del Salmo 42 que es como si le rompieran los huesos. Así que queremos que la gente ore honestamente acerca de las personas que los han lastimado.
Y con mis aconsejados, yo les digo: "Quiero que me digas cuáles son estas palabras que son las que más te lastiman, y qué es lo que revelan estas palabras acerca de los deseos de tu corazón, de lo que realmente anhelas, y cómo te están ayudando esas palabras a ver cómo deberías estar confiando en el Señor y en lo que Él puede hacer". La gente a veces no va a decir lo que es de mayor beneficio para ti.
Pero Dios siempre lo hará. Ellos no te van a honrar si haces lo correcto necesariamente, pero Dios sí te honrará si haces lo correcto. Ellos a lo mejor no te van a perdonar, aun cuando tú pides perdón, pero Dios siempre te perdonará. Ellos a lo mejor ya no van a estar contigo si tú dices palabras que los hieren, o ellos te dicen palabras que te hieren; pero Dios nunca te abandonará. A lo mejor tú quieres que alguien venga y te defienda cuando alguien te está difamando. Es en esos momentos que yo tengo que acordarme de que Dios será mi abogado: Él defenderá mi causa, aun cuando nadie en mi familia o nadie en mi comunidad me defienda.
Pide a Dios lo que deseas
La siguiente cosa que vemos en estos salmos es que también peticiona a Dios lo que deseas: agradar a Dios. Así que, ya cuando has ayudado a alguien a pensar en estas cuestiones que tienen que ver con su relación con Dios, y ya les has ayudado a pensar honestamente acerca de las cosas sobre ellos mismos, y cómo también ser honestos sobre las personas, entonces puedes darte cuenta de qué es lo que realmente le estás pidiendo a Dios.
Vean algunos de esos deseos que él está pidiéndole a Dios que le dé en el salmo. El versículo 1 dice: "Hazme justicia, oh Dios"; básicamente: quita la culpabilidad. También dice: "Defiende mi causa contra una nación impía": defiéndeme. O también el versículo 1: "Líbrame del hombre engañoso e injusto": necesito que me rescates. "Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen": Señor, pido tu sabiduría y tu guía para ayudarme en esta dificultad.
Cuando eres honesto con Dios acerca de tus dificultades, te ayuda a descubrir qué es lo que realmente deseas: "¿Qué es lo que me estás tratando de enseñar, Dios, que va a fortalecer mi relación contigo?". Y esto también me ayuda a entender cómo yo debería estar pensando sobre mí mismo, y también me ayuda a entender cómo debo estar orando por mis enemigos.
Predícale a tu alma: espera en Dios
Y, por último, este salmo nos enseña a predicarle a nuestra alma que nuestra esperanza debe estar en Dios. Significa que, cuando tú te sientes olvidado, cuando te sientes rechazado, cuando estás deprimido, cuando estás afligido adentro de ti, cuando eso parece ser lo que mejor describe tu vida, cuando parece que hay esta nube oscura que está sobre ti todo el tiempo —como estas canciones que están nada más poniendo una y otra vez, y dices: "Ya"—, ¿qué te dices a ti mismo en ese momento? ¿Qué te estás diciendo a ti mismo sobre adónde tienes que ir para encontrar ayuda, adónde voltear?
Algunos de ustedes van a estar tentados a ir a la bebida. Te vas a predicar a ti mismo, diciendo: "El alcohol me va a confortar; eso será mi fuerza; eso me va a rescatar". Pero no te va a amar realmente, y tampoco va a tener misericordia de ti. Para otros es el placer físico; pueden ser amigos o familia; a veces puedes ser tú mismo, es decir: "Yo nada más le voy a echar ganas; yo voy a lograr vencer esta situación".
Pero Dios enseña que, cuando estás siendo azotado por las olas y estas ondas que Dios ha traído a tu vida, es para que tú vayas a una roca que está más alta que tú; es una roca que está más arriba que tú. Y sin embargo, muchas personas están viviendo engañadas, pensando que la respuesta está en ellos mismos. Piensan que la respuesta es ver hacia dentro de mí y hacia mi corazón, en vez de encontrar nuestra esperanza en Dios.
Por el carácter de Dios
Confiar en el Señor, ¿por qué? Por el carácter de Dios. ¿Qué verdades están diciendo acerca de Dios en estos salmos? Su esperanza no está en ellos o en lo que ellos están haciendo; no está en sus circunstancias. Su esperanza no está en lo que otros les están haciendo, sino en Dios, por su carácter. Vean algunas de las cosas acerca de Dios que están aquí. En el versículo 2: es el Dios viviente. Significa que a veces puede parecer que Dios nos ha olvidado, pero realmente está vivo en medio de mis circunstancias.
Dios es mi fuerza: el poder de Dios puede darme fuerza aun cuando yo me siento débil, exhausto. Recuerda lo que dice Isaías: los jóvenes se fatigan, ellos también se caen; los que esperan no en la cantidad de trabajo que pueden hacer, pero los que confían en el Señor, renovarán sus fuerzas; correrán y no se cansarán, caminarán y no se desmayarán.
El versículo 4 dice que Dios es mi gozo supremo. Aun cuando se siente tan desesperado y deprimido, él no está engañado acerca de dónde se encuentra el gozo. La fuente de todo gozo y toda satisfacción es buscar al que hizo esas cosas; su corazón, lleno de alabanza y agradecimiento. Nuevamente, versículo 5: Dios es mi salvación. Sabemos que solo Dios es salvación; solo Dios puede rescatarnos de nuestros pecados, y nos ha mostrado eso a través de su Hijo Jesucristo.
Así que Él ha comprobado y ha vindicado su nombre, y entendemos que Jesús, el Justo, murió por nuestros pecados. Hizo esto a manos de sus enemigos y de pecadores. Y este es el mismo Salvador que puede proveernos lo que necesitamos en tiempos de sufrimiento. Así que voy a Jesús, mi Salvador, que se compadece de mí. Él sabe cómo es pasar por este increíble sufrimiento. Él conoce todas estas olas que pueden impactar nuestra vida, porque Él experimentó todas las que Dios el Padre había preparado para Él, que pondrían la gloria y el leal amor de Dios en un despliegue hermoso, y a través de todas estas pruebas mostrarían que Dios siempre cumple su palabra.
Por eso es que el versículo 8 dice: "el Dios de mi vida". Pueden ver, entonces, que aun cuando se sienten abrumados, esta es la oración de un creyente: ellos reconocen que su vida es de Dios. En Cristo hay vida. Él es mi roca —estábamos cantando eso hoy en la mañana—. Sabemos que Dios es el ancla en la tormenta, nuestra protección cuando los problemas y los dolores se incrementan. Él es nuestra seguridad final en todos nuestros sufrimientos.
El amor leal de Dios
Con tanto agradecimiento, cuando estamos... Para tener esperanza en Dios aun en los tiempos difíciles es confiar en el amor de pacto de Dios, como nos recuerda el Salmo 42:8. En medio de todas estas..., es verdad que "de día mandará el Señor su misericordia, y de noche su cántico estará conmigo"; es una oración al Dios de su vida. Gracias a Dios que tenemos este tipo de esperanza, porque Él no cambia. Él ama a su pueblo fielmente. No es como nosotros: nosotros mentimos, cambiamos de opinión. Pero Él nos dice que Él abunda en su bondad y en su verdad.
En el Salmo 43, versículo 1, esta palabra, "nación impía", de hecho, esa palabra se traduce como lo opuesto del carácter de Dios. Significa que es una nación sin bondad ni amor. Dios es bondad y amor, pero sin Dios no hay bondad y amor. Así que, en los tiempos difíciles, tú tienes que estar buscando estas características de Dios. Así que, como su esperanza está en Dios, él está buscando maneras en las cuales Dios manifiesta su amor y su bondad de día y de noche.
Así que, cuando tú te sientes abrumado, tú tienes que estar buscando maneras en que Dios te está mostrando su amor leal. Y en su Palabra tú encuentras esta lealtad en su amor. Al ir en oración hacia Él, tú puedes experimentar su amor completamente leal. En la iglesia, el amor real de Dios está trabajando en el cuerpo Pero, ¿por qué fallamos en ver el amor leal de Dios cuando son los tiempos difíciles? No es porque el amor no esté ahí. El problema es que nuestra visión del amor de Dios es demasiado pequeña. Porque en esos tiempos difíciles estamos pensando: "El amor de Dios solo se ve así". Y le decimos a Dios: "Tú solo me amarías si hicieras esto". Entonces, estamos esperando y estamos anhelando esa visión particular del amor, y entonces ya nos perdemos completamente de ver todos los otros regalos que Dios nos da en su gracia, todas las maneras en que Dios, de hecho, sí nos está mostrando su amor en ese momento.
El niño consentido en Navidad
Es como el hijo consentido en Navidad, que piensa que el amor de sus padres tiene que manifestarse en un regalo muy específico. Así que ellos han estado esperando, muy emocionados, y abriendo regalo tras regalo: calcetines, un suéter, un libro. Y están esperando, y no llega el regalo, y entonces se empiezan a deprimir, y están tratando de no empezar a quejarse, y están llorando, diciendo: "Gracias por mis regalos". Y el problema no es que no hubiera amor: recibieron regalo tras regalo tras regalo. Pero esos regalos no estaban cultivando agradecimiento en ellos, porque estaban buscando un regalo muy específico. Entonces, eso hizo que estuvieran ciegos a estos otros regalos y a las cosas buenas que estos regalos representaban, porque la esperanza y la expectativa del amor de Dios es demasiado pequeña.
Y esto es lo que se repite una y otra vez en estos coros: que Dios es el único que ama con un amor eterno. No hay nada en la creación que pueda amar para siempre. El corazón humano es... encontrar amor. Y sin embargo, en tiempos difíciles pensamos: "Lo que yo necesito es esto", en lugar de ir a Dios. Así que estos salmos son para ayudarnos a poner nuestra esperanza en Dios. Romanos 8:38-39 nos recuerda del amor de Dios: que aquellos que han experimentado el amor de Dios, aun cuando están en medio de mucho sufrimiento y tribulación, nada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.
Esta semana, cada día, haz una lista específica de tres o cinco —tres a cinco— cosas en las que tú has visto cómo Dios ha dirigido su amor a ti personalmente. Te ayuda a tener una visión más amplia de su amor. Y pídele que Él te ayude a estar atento a la manera en que se manifiestan esas cosas cada día de la semana. Así que, gracias a Dios, porque podemos orar a Él honestamente; podemos hacerle peticiones; podemos poner nuestra esperanza en Él a través de predicarnos a nosotros mismos en esas noches oscuras del alma. Y gracias a Dios que esos días no duran para siempre. Hay esperanza por el carácter de Dios.
Esperanza de adoración futura
Y también hay esperanza de adoración futura. Los salmos hablan tres veces de esta adoración futura: que, si mi esperanza está puesta en Dios, tengo confianza de saber que voy a adorarlo nuevamente. Lo vemos en el versículo 5 del Salmo 42: otra vez voy a adorarlo. Versículo 11: "pues lo he de alabar otra vez". 43:5: "lo he de alabar otra vez". Y él tiene esta esperanza de que estas peticiones van a hacer que Dios le dé los recursos que él necesita, y de que Dios lo va a guiar de tal manera que va a regresar al templo, va a estar en la presencia del Señor nuevamente, y ahí va a poder adorar y hacer sacrificios nuevamente con gozo. Él sabe que va a adorar a Dios nuevamente.
La palabra "esperanza", en cada uno de estos versículos, tiene que ver con esperar con paciencia, porque la esperanza tiene un enfoque futuro. Y entonces podemos orar como el salmista, diciendo: "Señor, yo sé que en el futuro Tú cumplirás tu palabra". Pero a veces estamos en un punto de tanta desesperación que pensamos: "Las cosas nunca van a mejorar; así va a ser siempre". ¿Y qué has hecho en ese momento? Tu visión del futuro es sin esperanza. ¿Por qué? Porque, de hecho, estás siendo muy orgulloso. Has concluido que, de hecho, tú conoces el futuro. Has concluido que Dios no es todopoderoso, que no es todo sabio, que no está en control. Estás diciendo que tienes un conocimiento que en realidad no tienes, y va en contra de lo que las Escrituras prometen para los que siguen a Jesús.
¿Recuerdan lo que Jesús dice en Apocalipsis? "Esas palabras son fieles y verdaderas"; "Yo hago todas las cosas nuevas". Eso es un futuro muy diferente; esa es una esperanza muy diferente, ¿no es? Alabado sea Dios. Así que nuestra esperanza en medio del sufrimiento tiene que enfocarse en Dios. Así que el salmista está pidiendo liberación de sus enemigos, de estas naciones impías; y aun si Dios no fuera a rescatarlo de las maneras que él está pidiendo, la esperanza final y real del salmista es que él podrá adorar nuevamente a Dios, porque Dios regresará nuevamente.
El camino a la gratitud pasa por la cruz
Y yo espero que esto también se convierta en tu oración: que Dios te dé luz y verdad para guiarte, para que tú puedas adorarlo con toda tu alma. No quiere que las pruebas de esta vida lleven a la desesperación y a la muerte, sino, finalmente, a un agradecimiento por la vida que Dios nos ha dado. Déjenme decirlo así: el camino a la gratitud del evangelio pasa por la cruz. No te toca experimentar la gloria y el gozo del cielo sin primero pasar por el camino donde tú tomas tu cruz, siguiendo en los pasos de nuestro Salvador sufriente. Pero, como Él, también vemos hacia adelante con confianza y esperanza. Como dijo Jesús: "Tengan ánimo, porque Yo he vencido al mundo". Aquellos que confían en el Señor nunca serán avergonzados.
Oración
Oremos. Gracias, Señor, porque Tú eres grandioso en tu gran amor. Tu amor es sin comparación. No puedo encontrar amor eterno en mi cónyuge, no puedo encontrar amor eterno en mis hijos, no puedo encontrar amor eterno en mi trabajo, sino solo en Ti. Ayúdanos, Señor, a ser honestos en nuestras tribulaciones. Hoy pido por cada persona hoy en esta iglesia: que sean honestos contigo sobre sus problemas; que la verdad de tu carácter, y de por qué tienen que confiar en Ti, sea más real; y que, de la misma manera, te pidan —que te podamos pedir— que Tú muestres tu carácter y todos los atributos que necesitamos para que nuestra fe crezca en Ti. Que podamos ser más agradecidos por aspectos específicos de tu carácter, y llena nuestros corazones de gozo y confianza en este momento, Señor.
También, que eso nos dé un corazón que nos dé esperanza al ver cómo Tú nos estás mostrando tu amor de día y de noche, y al poder ver estas realidades con los ojos que nos da el Espíritu, de una manera más pronta, aun cuando las circunstancias no han cambiado. Y que estas verdades que hemos aprendido hoy, de cómo tener esperanza en tiempos difíciles, no solo se detengan con nosotros. Porque Tú nos has dado tu Palabra para que podamos compartirla con otros; que no estemos avergonzados de tu Palabra. Hay tanta gente a nuestro alrededor que está sufriendo, y pido, Señor, que al escuchar esas historias, este canto esté en nuestros corazones; y Tú nos has enseñado hoy a nosotros cómo ayudarles a ellos a manejar sus tribulaciones.
Que Tú tomes lo que nos has enseñado hoy para que nosotros podamos enseñarlo a otros; que su corazón también pueda estar lleno, lleno de Ti. Eres el gozo más grande, aun en sus vidas, cuando parece que solo hay lágrimas. Tú tienes ese poder, y yo pido que Tú hagas eso para la gloria de tu nombre. Amén. Amén.
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