Iglesia Evangélicade Cuajimalpa

1 Corintios 15:35-481 CorintiosNathan Díaz

¿Cómo resucitan los muertos?

Transcripción

El capítulo de la resurrección

… (la grabación comienza con el mensaje ya empezado) …nuestro, creo que nuestro cuarto mensaje en 1 Corintios 15. Vamos a estar concluyendo 1 Corintios 15 el próximo domingo. Y nuevamente, el enfoque de este capítulo es la resurrección. Es el capítulo que habla en más detalle, de toda la Biblia, sobre la resurrección: la resurrección de Cristo, la resurrección de los que están en Cristo, lo que eso implica para nosotros, cómo debe transformar nuestras vidas. No hay ningún capítulo de la Biblia que tenga más detalles y más argumentos acerca de la resurrección que este. Entonces es un capítulo sumamente importante en la Biblia.

Y entonces, más que nada, que cada uno de nosotros tenga muy claro que, si alguien les pregunta de qué se trata 1 Corintios 15, ustedes sepan inmediatamente responder y decir: "Ah, eso: la resurrección de los muertos". O si alguien les pregunta: "¿Dónde habla la Biblia de la resurrección de los muertos?", inmediatamente venga a su mente 1 Corintios 15. Hay pasajes clave así en diferentes partes de la Biblia que es importante que aprendamos y que los tengamos muy, muy presentes.

Y Pablo ha estado argumentando acerca de la importancia de la resurrección en la fe cristiana; ha estado argumentando cómo es que tenemos seguridad de la resurrección. Y en lo que vimos el domingo pasado, vimos que Cristo es nuestro representante legal; esto va a regresar otra vez en la sección que vamos a ver hoy. Cristo es nuestro representante legal. Adán nos representó en nuestra humanidad, y también a través de él, como nuestro representante legal, se nos ha impuesto o imputado la muerte como consecuencia del pecado. El pecado que Adán cometió trajo consecuencias para toda la humanidad. Pero también a través de Jesús, en Su humanidad, como nuestro representante legal, también tenemos esperanza de vida, porque Él triunfó sobre la muerte. Él derrotó la muerte en Su resurrección, y ahora nosotros podemos confiar perfecta y enteramente en que la muerte no tiene la última palabra. Y eso lo vamos a ver en más detalle el próximo domingo.

Pero Pablo dice que la resurrección hace que la temporalidad de esta vida realmente no importe. O sea, yo puedo vivir mi vida como cristiano arriesgando mi vida, porque no tengo que buscar maximizar este tiempo en placeres temporales, porque sé que lo que viene es mejor y lo que viene es permanente. Entonces Pablo dice: "Mi servicio a Dios… si pongo en riesgo mi vida, está bien". Pero si no hay resurrección de los muertos, si no hay vida después de esta, entonces no vale la pena arriesgar nuestra vida por causa del evangelio; mejor aprovecha tu vida haciendo otras cosas. Y dice el versículo 32: "Comamos y bebamos, que mañana moriremos". Esa sería la filosofía que tendríamos que tener si realmente no hay vida después de esta.

Y nuevamente, creo que esta es la preocupación más grande de Pablo por la iglesia de Corinto, este tema de cómo perciben la resurrección: que no están viendo la resurrección como una esperanza real, que están viviendo sus vidas pensando: "No sé cómo funciona, no sé si es importante. Lo importante es el alma, no el cuerpo. Entonces, pues, ¿por qué hablar de la resurrección?". Hay confusión en ellos acerca de esto; no ven la relevancia.

¿Cómo resucitan los muertos?

Bueno, ahora vamos al versículo 35, y va a plantear Pablo dos preguntas que se imagina que son las preguntas que ellos están haciendo justamente a estas alturas de la discusión en relación a la resurrección: "Pero alguien dirá: '¿Cómo resucitan los muertos? ¿Y con qué clase de cuerpo vienen?'". Esa pregunta parece ser una pregunta genuina. ¿Alguna vez se han preguntado ustedes eso? ¿Cómo va a ser nuestro cuerpo resucitado? ¿Cómo se va a ver? Es una buena pregunta. Y podría estar yo tentado, si ustedes hacen esa pregunta, a contestarles como Pablo contesta a los corintios: "¡Necio!". Pero no los contesto así. ¿Por qué? Creo que nuestra manera de preguntar es un poco diferente a la de los corintios.

Creo que ellos están preguntando de una manera en la que están tratando de justificar su incredulidad acerca de la resurrección: "¿De qué estás hablando? ¿Un cuerpo? Este cuerpo se enferma, este cuerpo se lastima, este cuerpo tiene esta decadencia. No tiene sentido que haya un cuerpo después. ¿Cómo sería? Porque si es parecido a este en cualquier manera, entonces no puede ser un cuerpo eterno". Entonces ellos lo están haciendo como un reto hacia Pablo, como un reto de incredulidad acerca de este concepto de la resurrección.

¿Se acuerdan? Jesús se encontró con personas que también, creo, pensaban un poco parecido a los corintios que Pablo quiere confrontar aquí. O sea, cuando se acercan a Jesús y le dicen: "A ver, Jesús, si una mujer se casa, y se muere su marido, y luego otra vez se vuelve a casar, y se muere su marido, y pasan siete maridos, y luego se muere, ¿cuál va a ser su esposo al final, en la resurrección?". ¿Y qué contesta Jesús? Mateo 22:29; les dice: "Están equivocados por no comprender las Escrituras ni el poder de Dios".

Entonces creo que cuando Pablo les dice "necio" a los corintios, lo que hay detrás de esa exhortación es: "Ustedes están equivocados en su manera de pensar, por no comprender las Escrituras, y también por subestimar el poder de Dios". ¿Creen ustedes que Dios no tiene poder para hacer algo así? ¿Les parece tan extraordinario que un muerto vuelva a la vida, y que un cuerpo, un cuerpo físico, sea restaurado? ¿Les parece tan increíble que no lo pueden creer? Bueno, no entienden a Dios; no entienden qué clase de poder tiene Dios.

El cuerpo es parte esencial de lo que somos

Entonces, ¿qué está haciendo Pablo aquí? Está tratando de mostrarnos dónde está esta continuidad entre esta vida y la vida venidera, entre este cuerpo y el cuerpo venidero: en qué cosas se parecen, en qué cosas son diferentes. Quiere mostrar que el cuerpo no es solamente un contenedor para el alma, sino una parte esencial de lo que somos como personas. Si no tienes tu cuerpo, no estás completo; esa es la idea. Dios nos hizo con un cuerpo, y ese cuerpo está fuertemente integrado a nuestra persona. Entonces, cuando pensamos en pasajes como Juan 11:25 —"Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en Mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en Mí no morirá jamás"—, esa es la promesa de la eternidad del alma. Pero también tenemos la promesa de la eternidad del cuerpo.

Y eso inclusive me fue interesante… Estaba estudiando, estaba meditando sobre lo que pasó con Enoc en Génesis 5, y también lo que pasó con Elías, de que ellos no vieron muerte. Y alguien me preguntaba: "¿Cómo es que Jesús es las primicias de la resurrección, si ellos no experimentaron la muerte?". Y justo esa es parte de la respuesta, creo: ellos no experimentaron la muerte. Jesús es el primero en morir para resucitar y nunca morir otra vez. Y el cuerpo glorificado de Cristo, creo, va a presentar ciertas características —y lo vamos a ver un poco hoy— que son únicas, y que son las características que vamos a recibir en nuestros cuerpos cuando nosotros seamos resucitados en la segunda venida.

Bueno, y decía: estaba estudiando Génesis 5, estaba estudiando estos pasajes donde dice que no vieron muerte, y estaba pensando que esto que Pablo nos está presentando aquí no es nuevo, en realidad. Estaba estudiando todos los pasajes del Antiguo Testamento —y muchos de ellos son salmos, por ejemplo; me gustaría tener más tiempo para desarrollar algo de eso—, pero cómo en el Antiguo Testamento había la esperanza de la vida después de la muerte. En el Antiguo Testamento no es algo nuevo, en realidad, aunque los judíos, en cuanto a la resurrección, sí estaban pensando solamente en el juicio final, el día final, para la resurrección del cuerpo.

Entonces, como ya hemos visto, en el judaísmo la resurrección de Cristo sí era algo revolucionario, porque todavía no había llegado el final y ya había habido una resurrección corporal de alguien. Y eso sí es sorprendente. Pero bueno, ¿cuál es el argumento de Pablo aquí? ¿Qué es lo que nos está tratando de decir? ¿Qué es lo que les está diciendo a los corintios en cuanto a la resurrección de los muertos? "Ustedes no entienden el poder de Dios; no entienden la Palabra, no entienden el poder de Dios. Y quiero explicárselo en términos que puedan entender: cómo es que va a ser la resurrección de los muertos". Así que pongan atención: viene una parte un poco difícil de 1 Corintios, pero voy a hacer mi mejor esfuerzo por meditar junto con ustedes qué es lo que significa todo lo que va a decir Pablo a continuación.

La imagen de la semilla

Dice: "Lo que tú siembras no llega a tener vida si antes no muere. Y lo que siembras, no siembras el cuerpo que nacerá, sino el grano desnudo, quizás de trigo o de alguna otra especie. Pero Dios le da un cuerpo como Él quiso, y a cada semilla su propio cuerpo". Entonces aquí es interesante: Pablo está desarrollando la manera en que será la resurrección de los muertos… Josué, ¿pueden traerme el adaptador de HDMI? Porque cuando ponga el video se va a atorar, porque se está atorando ahorita; mejor con el cable. Ya les arruiné una sorpresa. Lo probé en la mañana y no se atoraba, pero ahorita como que está… y ya sé que cuando trate de poner el video va a atorarse.

Entonces, lo primero que Pablo dice sobre la resurrección, cómo va a ser la resurrección, es que es de una manera similar al mundo natural que nosotros ya conocemos. Entonces los ejemplos que él quiere darnos tienen que ver con nuestra experiencia en el mundo natural. ¿Qué es lo que…? Perdónenme, déjenme cambiar esto un momento… es el dos… Bueno, está bien. Número uno: él dice que va a ser de una manera similar al mundo natural, en una transformación de calidad. A lo que se refiere cuando habla de calidad es que estás hablando de muerte a vida: una semilla tiene que morir para dar vida. La calidad de lo posterior es superior a lo primero. En un momento quiero mostrarles la imagen que creo que Pablo quiere que nos imaginemos.

Y la otra cosa que Pablo quiere que entendamos sobre el mundo natural es que… O sea, esto lo vemos en el mundo natural: hay una semilla que se entierra y de ahí surge vida. Pero también dice, en el versículo 38: "Pero Dios le da un cuerpo como Él quiso". Así que la otra idea, pensando en el mundo natural, es: Dios actúa soberanamente para dar este cambio. Es decir, hay un factor externo. No es que la semilla decide: "Ah, voy a dar vida". Hay factores externos que son los que transforman esa semilla en otra cosa.

Una clase de biología: la germinación

Entonces, ¿cuál es la imagen que Pablo quiere que venga a nuestra mente? Bueno, esta es la imagen que él quiere que venga a nuestra mente. Y solo quiero leerles algo acerca del proceso biológico que hay aquí: "Se llama germinación al proceso por el que se reanuda el crecimiento embrionario después de la fase de descanso. Este fenómeno no se desencadena hasta que la semilla no ha sido transportada hasta un medio favorable por alguno de los agentes de dispersión. Las condiciones determinantes del medio son agua, oxígeno y temperatura apropiada. Cada especie prefiere para germinar una temperatura determinada; en general, las condiciones extremas de frío o calor no favorecen la germinación. Algunas semillas necesitan pasar por un periodo de dormancia, y después de este, también un tiempo determinado de exposición a la luz para iniciar la germinación.

Durante la germinación, el agua se difunde a través de las envolturas de la semilla y llega hasta el embrión, que durante la fase de descanso se ha secado casi por completo. El agua hace que la semilla se hinche, a veces hasta el extremo de rasgar la envoltura externa. Diversas enzimas descomponen los nutrientes almacenados en el endospermo o en los cotiledones en sustancias más sencillas, que son transportadas por el interior del embrión hacia los centros de crecimiento. El oxígeno absorbido permite a la semilla extraer la energía contenida en estos azúcares de reserva, y así puede iniciar el crecimiento.

Los cotiledones que salen a la luz forman la clorofila y llevan a cabo la fotosíntesis hasta que se desarrollan las hojas verdaderas a partir de la plúmula. En algunas especies, sobre todo en gramíneas, los cotiledones no alcanzan nunca la superficie del suelo, y la fotosíntesis no comienza hasta que se desarrollan las hojas verdaderas. Mientras tanto, la planta subsiste a costa de las reservas nutritivas almacenadas en la semilla".

No sabían que iban a tener una clase de biología hoy. Pero esto es lo que Pablo quiere que nos imaginemos: todo este proceso tan maravilloso, creado por Dios para transformar una cosa en otra. Y lo que es interesante, entonces, es que la semilla es una transformación de calidad, de muerte a vida, dada por Dios soberanamente. Donde la transformación —y piensen esto para sus propias vidas como cristianos—, donde la transformación sucede normalmente como el resultado de alguna especie de crisis. Y número dos: donde la transformación está fuera del control del ser que está siendo transformado. Ahí están esas dos cosas acerca de la imagen que Pablo quiere mostrarnos.

No toda carne es la misma carne

Número dos, versículo 39: "No toda carne es la misma carne, sino que una es la de los hombres, otra la de las bestias, otra la de las aves y otra la de los peces". Ahora, ¿qué imagen quiere poner en nuestras cabezas? Ahora quiere poner en nuestra mente cómo es que la resurrección sucede de una manera similar al mundo natural, pero no nada más en una transformación de calidad, sino en una transformación de tipo. Es decir, hay toda clase de cuerpos y de seres en este mundo que nos muestran que Dios está creando a cada cuerpo de una manera muy específica, para habitar y sobrevivir en un entorno diferente. Esa es la imagen que quiere que tengamos: cuánta variedad hay en el mundo.

Así que aquí les tengo otra clase de biología: "La biodiversidad global es una medida de la diversidad global, y se define como la variabilidad total de las formas de vida. El número de especies de seres vivos que han sido descritas hasta la fecha es de alrededor de 1.9 millones. Este número es solo aproximado y varía según las fuentes; se obtiene recopilando información de la literatura taxonómica y sistemática, de las bases de datos y de las recopilaciones previas. Hay que tener en cuenta que muchos nombres publicados son sinónimos, y que hay cambios en el criterio taxonómico. Las más recientes estimaciones abarcan entre 1.5 y 2 millones de especies. En lo que respecta a los virus, que generalmente no se consideran seres vivos, se han descrito unas 3200 especies de virus.

Sin embargo, se piensa que estos números son una grave subestimación del número real de especies que viven sobre la Tierra, pues cada año se descubren varios miles de especies nuevas. El número total de especies podría estar realmente entre 5 y 50 millones, dependiendo de las distintas estimaciones. En los grupos bien conocidos, como mamíferos, aves y plantas superiores, en los que los organismos son grandes, visibles y de interés público y taxonómico, el número de especies es bastante aproximado. Para los grupos restantes solo se conoce una pequeña parte del total de especies que deben existir, e incluso la estimación de este número es difícil. La dificultad es incluso mayor cuando se trata de bacterias y arqueas".

Maravillas de la creación

Entonces ahí les puse unos videítos que armé, nada más para poner en sus mentes las mismas imágenes que Pablo está tratando de poner en nuestras mentes cuando leemos este texto: donde no solamente tenemos una variedad de animales, cada uno creado con distintas características para diferentes lugares. ¿Vieron uno…? No sé, yo no estaba viendo la pantalla, pero hay uno de un pulpo que se camuflajea: se pone sobre una roca o sobre un coral, y completamente cambia su piel para camuflajearse en ese entorno. Y son estas cosas, maravillas de la creación de Dios, las que Pablo quiere hacernos ver que deberían ser pistas acerca de lo que viene para nosotros: un cuerpo perfectamente creado y perfectamente diseñado para el entorno en el que va a estar por toda la eternidad. ¿Vieron estas pistas de cómo va a ser el cuerpo?

La gloria del sol, de la luna y de las estrellas

Versículos 40 y 41: "Hay asimismo cuerpos celestiales y cuerpos terrestres, pero la gloria del celestial es una, y la del terrestre es otra. Hay una gloria del sol, y otra gloria de la luna, y otra gloria de las estrellas; pues una estrella es distinta de otra estrella en gloria". Estas son imágenes de lapsos de tiempo que son hechos para ver las diferentes estrellas como las podemos ver en nuestra Vía Láctea. "Y la Vía Láctea es una galaxia espiral barrada donde se encuentra el sistema solar, y a su vez la Tierra. Según las observaciones, posee una masa de 102 masas solares, y por su forma es una galaxia del tipo espiral barrada, por lo que posee un giro dextrógiro desde el norte celeste. En mayo de 2018, un equipo de investigadores publicaron nuevas observaciones que amplían el diámetro hasta 200,000 años luz. Se calcula que contiene entre 200 millones —perdón—, 200,000 y 400,000 millones de estrellas. La distancia desde el Sol hasta el centro de la galaxia es de alrededor de… 40 galaxias, llamado Grupo Local, y es la segunda más grande y brillante, tras la galaxia de Andrómeda, aunque puede ser la más masiva, como muestra un estudio reciente. Además, en la Vía Láctea se estima que hay entre 10 millones y 1 millones de agujeros negros".

Es la otra imagen que Pablo quiere que tengamos en nuestra mente: hay estrellas, hay la gloria del sol, hay la gloria de la luna, que es diferente, porque la luna solo refleja esta luz. Y creo que… alguien que haya estudiado más astronomía que yo me puede corregir, pero lo que es la diferencia entre una estrella y un planeta, ¿no?, es que la estrella tiene luz propia y el planeta recibe o refleja la luz de la estrella. Sí. Bueno, me corrigen después si estoy mal. Pero es fascinante. O sea, a mí me encanta; por eso a lo mejor los aburrí, pero a mí me encanta leer estos datos, porque me hacen ver la maravilla de lo que Dios ha creado en este mundo.

Y esta es la imagen que Pablo quiere que veamos: las estrellas y los planetas fueron puestos por Dios en un lugar, con sus características particulares, para reflejar diferentes cosas que Dios quería que reflejaran, con diferentes funciones, y se ven claramente las diferencias de uno a otro. ¿Qué nos dice eso sobre nuestra resurrección? Es lo que es un poquito difícil, hermanos. Yo estaba leyendo y releyendo y releyendo el texto, tratando de pensar: "A ver, Pablo, ¿qué estás tratando de decir?". Porque la primera vez que lees este texto no te queda tan claro lo que está diciendo.

No podemos predecir el cuerpo glorificado

Pero ya cuando lo piensas, y cuando te imaginas estas cosas, empiezas a entender. Creo que lo que Pablo está diciendo es que cada cosa de lo que nos rodea en este mundo es creada de una manera tan peculiar, tan diferente. Y piensen en la semilla, porque esa es, creo, una de las analogías principales que Pablo quiere que tengamos en nuestra cabeza. Aquí están todas estas variedades de cuerpos, de funciones, pero la imagen de la semilla es muy peculiar, porque nos muestra cómo es que una semilla se convierte en algo que, aunque sigue siendo la misma planta, no se parece para nada a la semilla original. No podrías predecir… O sea, a menos que conozcas ya cómo se ve la planta, jamás podrías predecir, después de ver una semilla, cómo va a ser. ¿O sí? ¿Cuáles son estas semillas que dan lugar a un roble, o a un huerto, o a una vid, o a una higuera, o a un ciruelo? Ves esa semilla y no tendrías ni idea.

Entonces Pablo quiere que usemos esta imagen y dice: "Miren qué especial es el poder de Dios, que tiene este poder y esta creatividad para crear toda clase de cosas, en toda clase de ambientes y de toda clase de maneras: en la tierra, en el cielo, en el mar". Y además… o sea, imagínense todo este poder. Pero además nos sorprende con cosas como la semilla, donde lo que es originalmente sigue siendo la planta después. O sea, no es que la semilla dejó de existir; en sí, la semilla se transformó en otra cosa, pero sigue siendo la misma semilla, sigue siendo la misma planta.

¿Quieren saber cómo va a ser su cuerpo resucitado y glorificado? No pueden saber. No tienen idea; no se imaginan cómo va a ser el cuerpo. No podemos predecirlo, y les voy a decir por qué: porque estamos hablando de un ambiente fuera del entorno que nosotros conocemos y con el que estamos familiarizados. El estado eterno, el estado espiritual, el estado de gloria, es algo que todavía no conocemos. Entonces no podemos saber cómo va a ser. Lo único que sí sabemos es que nuestro cuerpo es la semilla; o sea, así vamos a seguir siendo nosotros, nada más que más gloriosos. ¿Qué te gusta más, la semilla o la flor? La flor. La flor es la que es hermosa; la flor es la que es gloriosa. Pablo dice… ¿Crees que eres muy guapo ahorita?

No enterrados, sino sembrados

Me encanta… Estaba leyendo a Dwight Lyman Moody, el evangelista, hablando acerca de esta idea de la muerte. Él dijo: "Al entrar en un cementerio, me gusta pensar sobre el momento en el que los muertos se levantarán de las tumbas". Entonces él entra a un cementerio y piensa: "Un día se van a levantar de estas tumbas". Y dice: "Gracias a Dios que nuestros amigos no están enterrados; solo están sembrados". Esa es la imagen que Pablo quiere poner en nuestra cabeza. A ti te van a enterrar en el piso, te van a enterrar bajo tierra, ya sea que estés en un ataúd, ya sea que te cremen, no importa; ya no te van a poder ver, de la misma manera que ya no puedes ver la semilla una vez que la metes a la tierra: ya desapareció. Pero pasa un tiempo, y algo va a pasar con esa semilla. Entonces leí esto y dije: "Ah, el próximo funeral, si es el mío, pueden leer esta cita".

Cada ser es único

Pero otra cosa que también creo que Pablo está diciendo con todo esto es muy sutil; no es tan explícito en el texto, pero creo que está aquí: podemos diferenciar una criatura de otra. Yo les puse imágenes, y todos inmediatamente decían: "Ah, eso es esto, esto es esto": hay un pingüino, hay un cocodrilo, hay un… Entonces tenemos esta diferenciación, donde cada ser es único. Es más, cada estrella es única; ninguna estrella es igual a otra. Lo cual me da una pista pequeña, creo, de que… no sé cómo vamos a hacer, pero creo que sí vamos a podernos reconocer unos a otros. Es decir, vamos a tener características que identifican nuestra persona, que contienen nuestra personalidad, que contienen atributos y características que ahora van a ser perfeccionadas. Pero creo que parte de lo que está tratando de decir Pablo es que cada quien va a ser diferente: Dios dará a cada quien su cuerpo. Y voy a poder decir: "Hola, Roberto"… Parece que tú te vas a ir primero, ¿verdad? No, a lo mejor tú me lo dices a mí. Pero cada uno tiene su propia gloria.

Diferente al mundo natural

A continuación, versículo 42, Pablo ahora cambia un poquito la idea. Ahora creo que lo que nos quiere mostrar es que la resurrección del cuerpo de hecho también va a ser de una manera diferente al mundo natural; es decir, tiene unas características bastante peculiares. Dice el versículo 42: "Así es también la resurrección de los muertos. Se siembra un cuerpo corruptible, se resucita un cuerpo incorruptible; se siembra en deshonra, se resucita en gloria; se siembra en debilidad, se resucita en poder; se siembra un cuerpo natural, se resucita un cuerpo espiritual. Si hay un cuerpo natural, hay también un cuerpo espiritual. Así también está escrito: 'El primer hombre, Adán, fue hecho alma viviente'. El último Adán, espíritu que da vida. Sin embargo, el espiritual no es primero, sino el natural; luego el espiritual".

Entonces, ¿qué está tratando de decirnos Pablo? Creo que, número uno, nos está diciendo: hay aspectos que también ustedes no pueden entender, porque todo lo que hay en este mundo es corruptible y perecedero. O sea, todas estas descripciones son lo único que conocemos. Corruptible: solo conocemos cuerpos que se descomponen. Hablaba con alguien hace rato y le decía: "Sí, ya después de los 40…". Esa es mi perspectiva: ya después de los 40 empiezas a notar cosas que no funcionan igual como funcionaban antes, dolores extraños y cosas raras que empiezan a pasar. Eso es lo que conocemos: entre más viejo te haces, más descompuesto te pones. Eso es lo que conocemos: un mundo corruptible.

Deshonra: creo que está hablando de nuestra condición de pecado. También debilidad: eso es lo que significa estar en este cuerpo, tanto en nuestra condición de pecado como con las consecuencias del pecado; pueden leer más sobre eso en Romanos 8. "Y se siembra un cuerpo natural, se resucita un cuerpo espiritual". Entonces dice: de corruptible a incorruptible, de natural a espiritual. ¿De qué está hablando en todo esto? Había planeado muchas cosas que decir, pero, híjole, se complica un poco pensar en todas las implicaciones de cada palabra que está usando Pablo.

De una creación caída a una creación perfecta

Pero en general, esto es mi resumen: estamos hablando de ir de una creación caída a una creación perfecta. Estamos hablando de ir de esta era, de la era presente, a la era venidera. ¿Cuál es este cambio? Ahora, creación perfecta: no la entendemos, nunca la hemos visto. La era venidera tampoco la conocemos; solo conocemos esta era. Entonces no tenemos ningún parámetro para entender en realidad qué es lo que va a pasar, porque no hemos visto lo que viene todavía. Y esta es la realidad: como es lo único que conocemos, nuestra tentación es solo pensar en eso.

Entonces, como seres humanos dentro de esta dimensión, sentimos la cercanía de la muerte, ¿no es cierto? O sea, sí sentimos que esto es lo que sigue: "Me voy a morir". Y no tenemos ningún parámetro fuera de eso. Dices: "¿Qué sigue? ¿Cómo es? ¿Cómo será?". Hay documentales que se han creado, de National Geographic y otros: "¿Qué pasa después de morir?", ¿no? Y tratan de buscar estos elementos: de que a lo mejor el cuerpo se apaga, pero hay algo del cerebro que como que sigue funcionando; o cómo es que la gente que muere puede ver su cuerpo desde arriba, ¿no? O sea, han escuchado esas historias: que ven cómo los estaban operando, y "¡Ay, ya me morí!", y se sorprenden. Pero ven, escuchan, luego regresan, y luego cuentan: "Yo vi cosas y escuché cosas". No sé; no sé si es cierto o si no es cierto.

Obsesionados con extender esta vida

Lo que sí sé es que vivimos en una sociedad que solo conoce esta dimensión, este mundo, y por lo tanto estamos obsesionados con extender nuestras vidas lo más posible. Y nos bombardean con comerciales sobre salud y sobre comer mejor. Si tienen dudas sobre ese punto, ahí pueden hablar con Martín y con Sergio. Si hay este tema… no, este… no, perdón, es un comercial involuntario. Pero hay toda una industria dedicada a la salud, a cómo tener mayores beneficios en esta vida. Está bien. Pero ¿por qué lo hacemos? Porque queremos que esta vida se extienda lo más posible.

Es más, no nada más es la industria de la salud, sino también es la industria de cómo maquillar, cómo disfrazar el tiempo en nosotros. También está la industria del maquillaje, de solo lo externo: a lo mejor por dentro no estás muy saludable, pero por fuera te puedes tratar de presentar un poco mejor. Y hay toda clase de operaciones, o toda clase de productos de belleza que pueden tapar manchas, que pueden tapar toda clase de imperfecciones. Porque lo único que conocemos en esta vida es corruptible; lo único que conocemos en esta vida es natural.

Un cuerpo espiritual, como el de Jesús

Y Pablo quiere que pensemos en que viene algo más, algo más grande, algo más espectacular: un cuerpo espiritual. No se refiere a un cuerpo que solo es espíritu; se refiere a un cuerpo que ha sido infusionado con un poder espiritual, como el poder del Espíritu Santo, para transformarlo. A eso se refiere. Y cuando hace esta comparación entre Adán y el último Adán, el primer hombre y el último Adán, y habla de que uno es espiritual y uno es natural, uno es terrenal y uno es del cielo, eso era un poco confuso para mí.

Pero luego estaba leyendo que había estas creencias, inclusive dentro del mismo judaísmo, pero también dentro de la cultura grecorromana, que creían que en el principio de hecho sí había existido un hombre terrenal y uno celestial, y que fueron creados simultáneamente, y que el terrenal fue el que falló. Y hay algo de esto en Platón, en Filón. Y creo que parte de lo que está intentando explicar aquí Pablo es para corregir estas creencias populares que existían, y decir: "No, de hecho, primero fue creado el hombre natural, y más adelante Jesús". No es que estaba aquí en el principio como un hombre; más adelante Jesús apareció como el hombre espiritual, a través de quien podemos tener vida espiritual. Entonces en Adán tenemos una vida natural, pero en Jesús tenemos vida espiritual.

Y nuestra esperanza es la que dicen los versículos 45 y 46, y es lo que vamos a ver al final de esta sección: también nosotros tendremos un cuerpo como el de Jesús. Esa es la meta final de lo que obtendremos físicamente: un cuerpo parecido al de Jesús. Ha habido mucha especulación acerca de cómo será nuestro cuerpo, basada en lo que sabemos acerca del cuerpo de Jesús. El cuerpo de Jesús tenía las marcas de los clavos; lo vieron ya resucitado con las marcas de los clavos. Comió, hizo cosas como lo que nosotros hacemos. Pero también había algo particular. Y yo no sé, no entiendo muy bien estas narrativas de los evangelios, pero hay varios eventos donde lo ven y no lo reconocen. No sé si eso simplemente es una ceguera espiritual que Dios pone sobre ellos, o si de hecho hay algo físicamente… Aunque es reconocible, porque en momentos sí lo reconocen, también hay elementos que lo diferencian del cuerpo que tenía antes, que hacen que se confundan un poco sobre si es Él o no. No sé; hay muchas cosas que no entiendo. No sé si las marcas que ellos vieron son marcas de antes de ascender a la presencia del Padre, y después no necesariamente tiene esas mismas marcas de la misma manera. ¿O qué se refería cuando, todavía no había subido al Padre, no quiere que lo toquen? O sea, hay tantos misterios ahí que nos narran los evangelios acerca de este cuerpo que Jesús tenía.

Un misterio inimaginable

Y también de repente se puede aparecer dentro de un cuarto con todas las puertas cerradas. ¿Es eso algo que nosotros vamos a poder hacer? No sé. ¿Podremos volar? No sé. O sea, hay mucho misterio aquí. No sé… No empiecen, no regresen: "Ay, el pastor dijo que vamos a volar". No, no sabemos muchos detalles sobre esto. Pero sí sabemos que seguiremos el patrón de Cristo, y que simplemente es algo inimaginable. O sea, lo que sea que nos imaginemos, probablemente estemos mal; es más que eso. ¿Podremos comer? A lo mejor podremos comer como Jesús comía, y no necesitamos comer, porque no nos podemos morir. Entonces, nada más por gusto; eso está divertido, ¿no? No sé, hay mucho misterio aquí.

Solo quiero que piensen conmigo aquí sobre todas las implicaciones, simplemente, otra vez, de la imagen de la semilla. Ves esa semilla: ¿te imaginarías en lo que se iba a convertir? Jamás, a menos que ya hayas visto en lo que se convierte. Para todos a los que les gustan las plantas y todo eso: ¿cuál sería la semilla más interesante en cuanto a su tamaño y lo que termina haciendo después? La mostaza. ¿Cómo es una planta de mostaza? Ni sé cómo es una planta de mostaza. Es un árbol, pues. Imagínense, ¿no? Tú me enseñas esa semilla, y ni siquiera sé cómo se ve. Entonces el punto es este: esto es inimaginable para la mente humana. Pero sabemos que algo increíble va a suceder.

De terrenal a celestial

Lo cual me lleva al último punto, que son estos últimos versículos, el 47: "El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre es del cielo. Como es el terrenal, así son también los que son terrenales; y como es el celestial, así son también los que son celestiales. Y tal como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial". Así que esto es lo que queremos entender: el punto de Pablo es que de terrenal a celestial implica que la resurrección de nuestro cuerpo, cómo será… será de una manera gloriosa, porque el cielo representa gloria. El cielo, y la presencia de Dios, representa algo glorioso.

Y lo que hace que esto sea posible es, como ya leímos, esta representación federal de Adán, pero también la representación federal de Cristo en nuestras vidas. La de Cristo es posible justamente porque Jesús usó esta misma analogía de Pablo antes de que Pablo la usara; usó la misma analogía para explicar lo que iba a pasar. ¿Se acuerdan? Juan 12:24: "En verdad les digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, se queda solo; pero si muere, produce mucho fruto". Así que Jesús también murió y fue enterrado para traer vida y fruto. Eso es lo que hace posible nuestra resurrección, y eso es lo que garantiza que nuestra resurrección será de una manera gloriosa. Eso es lo que conecta el cielo con la tierra, lo terrenal con lo celestial.

1 Juan 3:2 dice: "Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque lo veremos como Él es". No se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero un día, el hecho de estar en Su presencia, en Su gloria —y este es el tema del próximo domingo—, va a requerir una transformación previa, porque si no, no podríamos estar en Su presencia y no podríamos reflejarlo a Él correctamente. Este cuerpo no es capaz de hacer eso. Bueno, ese es el tema del próximo domingo; así que, si quieren adelantarse, léanlo, vean qué dice.

Un pequeño diagrama

Pero quiero terminar con un esfuerzo que yo hice de tratar de mostrarles lo que creo que Pablo está describiendo aquí: es este pequeño diagrama. Y tenemos a Jesús siendo descrito en términos de espiritual y celestial; este es Su origen como Dios. Pero Adán: su origen es natural y terrenal. Y nosotros, por ser descendientes de Adán, automáticamente ya caemos dentro del círculo verde. Eso es automático: eres descendiente de Adán. Bueno, si no lo eres, no tienes que escuchar esta parte; no aplica a ti. Pero en Jesús tenemos una conexión, para los que son hijos de Dios. Y para los que no son hijos de Dios, significa que son enemigos. Híjole, normalmente no está tan fea mi letra, ¿eh? Yo pensé que me iba a salir mejor; si no, mejor lo hubiera hecho con letras así. Enemigos de Dios. Entonces tenemos estas dos categorías.

Ahora surge un punto interesante, que es: ¿los enemigos de Dios van a resucitar? Sí. Eso no está aquí en este texto; no habla sobre eso, pero ya lo vieron con Arturo, y hay otros pasajes: Daniel 12, Juan 5, Mateo 25. Todos estos pasajes describen la resurrección tanto de impíos como de justos. Entonces, ¿de qué está hablando Pablo aquí? Enemigos de Dios: ambos van a ser resucitados. Pero los hijos de Dios —a ver, voy a tratar de hacer esto bien— tienen este destino en sus cuerpos glorificados, y los enemigos de Dios tendrán cuerpos resucitados.

Esperanza o temor

Pero algo interesante pasa aquí: todo el enfoque de Pablo sobre el cuerpo resucitado es de esperanza, ¿no? O sea, como: "¡Ah, vamos a tener un cuerpo resucitado! ¡Qué bueno!". Eso debería motivarnos; eso debería llenarnos de gozo. El cuerpo resucitado de un impío no es razón de esperanza; es razón de temor, porque este es el destino final de los enemigos de Dios en sus cuerpos resucitados. Entonces no son esos cuerpos resucitados para contemplar la gloria de Dios, ni preparados para la gloria de Dios, sino para el juicio de Dios. ¿Serán en algún sentido diferentes a los nuestros? No sé si tienen un propósito diferente; otra vez, pensando en esta imagen de que Dios crea cuerpos para diferentes contextos y para diferentes propósitos.

Pero si yo no soy hijo de Dios, yo preferiría simplemente dejar de existir, así como dijo Jesús sobre Judas: "Mejor le hubiera sido no haber nacido". Su esperanza no está en la resurrección; su esperanza está en… y es la esperanza de cualquier ateo: de que nada más cuando muera, ahí se acaba. "Ojalá y así sea". Si no eres hijo de Dios, esa es tu esperanza. Pero si nosotros somos hijos de Dios, nuestra esperanza está puesta en Cristo. Entonces nuestra confianza es que mi cuerpo va a traer gloria, satisfacción, gozo, placer, en la presencia, en la gloria de Dios, eternamente: cielos nuevos y tierra nueva, donde ya no hay más dolor, muerte, llanto, corrupción. Otra vez, este es el tema de la próxima semana. Ahí está mi diagrama. Perdón, lo hubiera hecho con letras nada más, y ya, pero nunca uso mi pluma y quería usarla.

Mejor que el cuerpo de Adán

Hay otro detalle aquí que creo que también está en lo que está diciendo Pablo: no tendremos un cuerpo como el de Adán. Aunque Adán no podía morir, creo que no será igual al de Adán antes de la caída; será mejor, porque Adán fue creado como hombre terrenal; es decir, todavía no experimentaba las glorias y los beneficios de lo que Cristo logró por Su pueblo. No sé qué podía hacer Adán en una condición no caída, no sé, pero creo que lo que nosotros podremos hacer será mayor en el cuerpo que nos espera. Adán tenía que recibir vida, como cuerpo terrenal, y Jesús, como cuerpo espiritual, era la vida. ¿Entienden la diferencia? Dios sopló el aliento de vida en Adán, y así pudo vivir. Pero Jesús se encarnó y ya tenía vida en sí mismo; Él no tenía nunca que recibir vida. Entonces, esas diferencias… Estas son las cosas teológicas que están dentro del texto, de alguna manera, en las que vale la pena pensar. Entonces nuestra esperanza está así: reflejamos a Adán, pero algún día reflejaremos realmente a Cristo, de una manera mucho, mucho más gloriosa de lo que ahora lo podemos hacer.

Una mejor resurrección

Y estaba recordando esta historia que hay en Hebreos 11, que nos narra… y es nada más, otra vez, pensando en el tema de la resurrección. Hebreos 11:35 al 37: "Las mujeres recibieron a sus muertos mediante la resurrección; y otros fueron torturados, no aceptando su liberación, a fin de obtener una mejor resurrección". Ahí está describiendo un evento que parece que viene de 2 Macabeos, que es de los libros apócrifos. Pero son libros que contienen información histórica acerca de lo que pasó entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Y una de las cosas que pasó es que hubo esta guerra, esta resistencia de judíos fieles que querían honrar y servir al Señor.

Y hay una mujer, que narra 2 Macabeos, que tenía siete hijos. Y Antíoco Epífanes, que es el que está cometiendo estas atrocidades y está obligando a la gente a renunciar a su fe, está tomando uno por uno a los hijos de esta mujer para hacerlos renunciar y negar a Jehová su Dios. Y la madre está viendo cómo los matan, uno por uno, a sus siete hijos. ¿Y qué les está diciendo ella? "¡Aguanten, aguanten! No nieguen a Dios, no nieguen a Dios. Esta vida no es todo lo que hay; habrá una resurrección". Y eso es lo que hizo que pudiera perseverar en medio de la tribulación.

Es lo mismo, hermanos, lo que va a hacer que nosotros podamos perseverar en medio de la tribulación: pensar que esta vida no es todo lo que hay, que viene algo mejor, y viene pronto. Recibimos las promesas para el futuro como una realidad presente, para enfrentarnos a lo que sea que tenga que venir, y para ser fieles testigos de nuestro Dios. Y bueno, vamos a continuar con esta conversación y este estudio el próximo domingo. Pónganse de pie…

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